reflexiones sobre sectas

 

Las Sagradas Escrituras nos muestran que desde una perspectiva antropológica, el hombre tiende hacia “las tinieblas” (cf. Jn. 3:19-21). Es ese amor a la oscuridad lo que produce la secta. El inmoral, aunque huye del Evangelio, también se siente necesitado de religión; de ahí que se sienta atraído por alguna secta, ya que la secta no confronta al hombre pecador con Dios, que es santo. Las sectas crean un sistema de méritos para “acallar a la conciencia”. Es por ello que el hombre inmoral aceptará un sistema, aún riguroso, que le permita seguir siendo “señor de su conciencia”.

1040390_185889144910361_1612547414_oLa INMADUREZ siempre es un campo abonado, especialmente si una sociedad adolece de mayoría “evangélica”. Existe una infancia espiritual en el nuevo convertido con mucha susceptibilidad (cf. 1 Pedro 2:2). La instrucción bíblica es por tanto una ineludible necesidad. Si, pues, aceptamos que la secta es destructiva para la evolución del carácter sano de la persona, nos preguntamos ¿CÓMO COMBATIR LA SECTA? El hombre ha de ser satisfecho adecuadamente por la Palabra de Dios. La insumisión conduce a las sectas (ver Gá. 1:6-9). Ahora, si indagamos lo suficiente encontraremos que en el principio de las sectas las desviaciones son mínimas con respecto al mensaje de la Biblia. Otra causa que lleva a los hombres a un sistema sectario es el orgullo intelectual (2 Cor. 11:3,4). Para este tipo de personas el Evangelio no les resulta suficiente sofisticado y complejo. Esta es una causa suficiente para sus mentes (cf. 1 Cor. 1:19-21). Todo ello nos hace pensar que tales personas no desean humillarse a una sencilla obediencia a la Palabra.

Nuestra responsabilidad es VIVIR Y CONOCER la Palabra de Dios: esa es la mejor respuesta al sectario. Tenemos que reconocer que el sectario posee un contenido en sus creencias de al menos un 50% de verdad. A esto hay que añadir que el sectario utiliza “ayudas” complementarias a la Biblia; veamos algunas: 1.- Revelaciones extra bíblicas (fuera de la Biblia). 2.- Tiene respeto a la Biblia. 3.- Una revelación subsiguiente o pos bíblica (a continuación del canon bíblico). 4.- Difiere en cuanto a la obra y persona de Jesucristo.

Principios (pasos) de las sectas en su proceso de exégesis: 1.- El texto se analiza fuera del contexto. 2.- Énfasis sobre una parte de la Biblia (extraída de un todo). 3.- Se centran en un punto o tema principal candente (apartándose de la koinonía-comunión en Cristo). 4.- Se subraya el aspecto exterior de la persona como punto primordial. 5.- Se induce al olvido de la Biblia como una unidad.

descargaNo parece haber secta que no pretenda haber descubierto revelaciones “especiales”. Esto no sería en sí nocivo si no le dieran un matiz enfermizo y destructivo (cf. 2 Pe. 2:1,2). Tenemos aquí que recordar que la Fe de Cristo se basa en: 1.- Hecho histórico. 2.- Experiencia personal. 3.- Testimonio Bíblico (con obediencia a los mandamientos divinos). Como vimos en el artículo anterior, los líderes sectarios son verdaderos artistas de la manipulación de almas. Los líderes siempre dirigen y dan cuenta por los miembros; y siempre tratan de aparecer con una capacidad especial como intercesores ante Dios. El “líder” pretende ser el único depositario de la verdad. No vemos esa actitud en hombres de Dios como el apóstol Pablo: “No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes” (2 Cor. 1:24).Ese espíritu de control es ajeno a un verdadero siervo de Jesús.

¿Por qué el líder sectario actúa así?, bueno, en parte porque existe una búsqueda de autoridad religiosa por parte de almas inmaduras. La falta de una buena base crea confusión y desesperación como fruto maduro que cae del árbol. Esta confusión religiosa es aprovechada por las sectas para atacar principalmente a doctrinas básicas y bíblicas de la Cristiandad. Para salvarse ellos (en términos generales) enseñan: A) Asociación de carácter sublime o místico. B) Salvarte por las buenas obras. C) Escapismo a través de las ilusiones. D) Mediante un buen carácter moral. E) Asociarte al grupo como único depositario de la verdad.

feb4274796d93ff716e9650163a77fb8_Generic

La secta ofrece cierta seguridad terrenal a sus adeptos. Ofrece esperanza, pero incierta. Por ello, el seguidor de una secta sufre, pues se perpetúa el dolor y el sufrimiento, lo cual produce una gran ansiedad en el seguidor. ¡Qué contraste con el testimonio apostólico que hallamos en 2 Timoteo 1:12! ¿Qué más ofrecen las sectas? Las sectas ofrecen familia: el grupo en compañerismo es el eje de una vida en común, dejando a menudo abandonada a la propia familia. El sectario va donde está la gente. Se ofrece subjetividad, intensidad de vida, y mucha emotividad. Con el tiempo el adepto va anulando el sentido y análisis crítico en su persona. Llega a adquirir lo que los sociólogos y sicólogos denominan “una conciencia prestada”. La reflexión llega a ser nula para ellos. Como dice un dicho, ” el compromiso sin reflexión es el fanatismo en acción” (Donald Mckay). No obstante el sectario se cree poseedor de una espiritualidad “superior”.

El próximo artículo trataremos, claro está a nivel de divulgación, más reflexiones destinadas a examinar el componente social e ideológico de nuestras culturas occidentales, especialmente de la mentalidad de la juventud, que crea un terreno abonado para las sectas de carácter destructivo. Será hasta entonces, si Dios lo permite. Shalom.

 

 

 

Evangelista: Enrique López C.

 

 

 

donar

 


Leave your Comment