hijo del hombre

INTRODUCCIÓN. Este humilde trabajo de investigación y reflexión teológica es un acercamiento al título cristológico “Hijo del Hombre”. Visto desde la perspectiva del mundo, Jesús es un gran fracaso. Jesús rechaza de plano la aspiración de Mesías Príncipe. Y aunque “Hijo de Hombre” tiene un plano racial importantísimo, ocupa más bien una perspectiva de puente entre “Siervo de Yahavéh” y “Mesías” de Israel para las naciones. Jesús de Nazaret contempla la escatología de gloria como una tentación diabólica: él no se reconoce en las funciones del Hijo del hombre celeste, ni como Mesías guerrero. Por supuesto, no rechaza su esencia y cualidad, pues el es el Verbo que se hace “sarx”, carne y habita entre nosotros.

II /. “Hijo del Hombre”, ORIGEN HISTÓRICO – RELIGIOSO. Todas las evidencias internas de los escritos evangélicos nos indican que el titulo “Hijo del hombre” era conocido; es esa circunstancia lo que explica la falta de esfuerzo interpretativo y explicativo en los evangelios. El término es anterior a Jesús. Desde luego Jesús no lo creó; ¿de dónde pues procede? En resultados fútiles los esfuerzos de algunos eruditos por asociar ese término con “el hombre primordial”, idea existente en Mesopotamia, Persia, la India, y en la gnosis. Los únicos precedentes viables habremos de buscarlos en la antigua apocalíptica judía. Originalmente encontramos en el libro de Daniel la expresión aramea “BAR NASA”: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él” (Daniel 7:13).Jesusincloudsofglory Desde ese momento “el hombre” se convierte en un título redentor para la “apocalíptica”, una serie de libros y escritos surgidos a partir de ese fervor y deseo por la venida del Mesías (libro etiópico de Enoc 37-71,siglo I a.C ; Oráculos Sibilinos, entre el 70 y el 100 d.C; 4 de Esdras, 94 d.C. ; Trifón en Justino, Dial 32:1,antes del 165 d.C.). También en la extensa literatura rabínica, el ser “con semejanza de hombre” de Daniel 7:13 se identifica con el Mesías. En términos generales los textos apocalípticos, tomando como punto de partida el libro de Daniel, dicen: que se manifiesta volando con las nubes del cielo (4 Esdras 13:3);en el monte de Sion (13:6-35); derriba a reyes y a poderosos(45:3;55:4,etc.); administra justicia(45:3;49:4;61:8 ss.;etc.); será la luz y esperanza de los afligidos(Enoc etiópico 48:4). Todo el mundo se postrará ante él(48:5;62:9).Habrá una mesa mesiánica entre él y los justos(62:14).

Esta asociación del Mesías con el Hijo del hombre -llamado “el Elegido”- se supone que es preexistente; su nombre fue pronunciado ante el Señor de los espíritus antes que fueran creados el sol y los signos y las estrellas de los cielos (1Enoc 48:3). el Altísimo lo preservó oculto (48:6;62:7). Los justos brillan ante él como luces ardientes (36:6-7). En este Hijo de hombre mora el espíritu de sabiduría y el espíritu de conocimiento y el espíritu de inteligencia y poder, y el espíritu de los que durmieron en  la justicia (9:2-4).

¿No resulta todo esto familiar con el pensamiento cristiano?.Al parecer hubo una evolución del pensamiento judío concerniente a los orígenes del Mesías. En Miqueas 5:2 se nos habla de los tiempos remotos de los orígenes del Mesías; esto se puede tomar fácilmente en el sentido de una preexistencia desde la eternidad. Si Daniel 7:13-14 se aplica al Mesías, entonces se impone una noción de preexistencia. En el judaísmo poscristiano la opinión más generalizada con respecto a la venida de este Mesías es que no vendrá HASTA QUE EL PUEBLO MUESTRE frutos de arrepentimiento y cumpla perfectamente la Toráh.”Si Israel se arrepiente, serán redimidos”.”Si Israel se decidiera a guardar dos sábados conforme a las normas, serían redimidos inmediatamente”(discusiones de R.Yoshúa y R.Eliezer). Se tenía la idea de una aparición repentina : un gobernador ungido por Dios aparecería victorioso. Sin embargo se hizo una unión conceptual, al estilo semítico, añadiendo la profecía respecto de que el Mesías habría de nacer como un niño en Betlejem. Cuando ambas concepciones se unieron se creó la hipótesis de que primero viviría OCULTO y luego aparecerá Repentinamente Juan7:2 encontramos un eco de ello “…mas cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde sea”.Según el testimonio de los evangelios, había una idea generalizada-al menos popular-de que la venida del Mesías estaría acreditada por medio de milagros.”…El Mesías, cuando venga,¿hará más señales que las que éste hace?” (Jn.7:31;cf.Mt.11:4ss.;Lc.7:22ss.).

III /. SIGNIFICADO PRE-CRISTIANO DEL TERMINO. Hablemos ahora acerca de la identidad de “bar nasa”;¿quién es “el hombre”?.Como ya se ha mencionado, él está oculto hasta su revelación (Enoc etp.62:6;4Esd.13:16),como se dice en Isaías 49: acerca del “siervo de Dios”.A veces se le identifica con el mismo Enoc (71:14);con el vástago de David que emerge del mundo subterráneo-el mar-(4Esd.12:32).;también es identificado con Josué o Moisés(Oráculos Sibilinos 5:256 – 259). Pero en ninguna parte se presenta al Hijo de hombre como a un ángel, Siempre es “alguien” (=”hombre”) que retorna del más allá; una figura que es entronizada en el trono de gloria por el Señor de los espíritus, el eterno Elohim. (Enoc.etp.61:8;62:2).

La esperanza y expectativa dominante en el judaísmo post-exílico acerca del Mesías, era pues, la de un soberano terreno que habría de liberar a los suyos del yugo romano (así también lo esperaban los elitistas Esenios).Toda esta literatura apocalíptica mostraba además de esta visión nacionalista, un concepto de Mesías sobrenatural-o sobrehumano-con rasgos transcendentales y de significación universal (Enoc etp.48:4 le llama “luz de los pueblos”). No obstante la Apocalíptica tiene un acentuado matiz de literatura secreta, esotérica y alrededor de ello ehabía pequeños círculos que se creían poseedores de misterios revelados y del secreto del oculto Hijo del hombre.figure-magnifying-glass

A pesar de ello, encontramos rasgos muy especiales en los textos judíos acerca del Hijo del hombre. Tanto en Enoc etiópico como en el libro cuarto de Esdras se aplican y atribuyen al misterioso “hombre” celeste algunos ATRIBUTOS o características del “Ebed Yahaveh”(siervo del Señor) del libro del profeta Isaías. Veamos :

 EL “HOMBRE”    EL “SIERVO”

  • “la luz de los pueblos” (En.48:4)————Isaías 42:6;49:6
  • “el elegido” (En.39:6;40:5)——————–Isaías 42:1
  • “el justo” ( En.38:2;53:6)———————-Isaías 53:11
  • “nombre pronunciado, antes de la creación, en presencia del Señor de los espíritus (En.48:3) —————————————–Isaías 49:1
  • “oculto ante Dios” (En.48:6;62:7)———–Isaías 49:2
  • “reyes son derribados” (En.46:4ss.;62;1ss.) ——————-Isaías 49:7;52:13-15
  • “el hombre”(´Mi siervo´) es  “preservado”(4Esd.13:32-37,52;14:9)—–Isaías 49:2

Estos textos muestran una singular vinculación de los enunciados del Hijo del hombre con los del Siervo de Dios. Y aunque es cierto que no se  transfieren las CARACTERISTICAS DE SUFRIMIENTO del Siervo sobre el Hijo del hombre, pero ofrece un punto clave de partida que habría de ser desarrollado hasta su último análisis y consecuencias por Jesús nuestro redentor.


IV / FUNCION ESCATOLOGICA DEL MESIAS-REY. Como ha quedado ya mencionado, la noción predominante en el judaísmo tardío sobre la persona y función del Mesías era la de “rey conquistador”.Su venida debía ser repentina y fulgurante.Aesta manifestación seguirían unos acontecimientos escatológicos adjuntos. Veamos algunos de ellos.                                                                                   

1) Ataque final de las potencias hostiles. Basándose en Ezequiel 38-39 se esperaba la manifestación diabólica en las potencias de Gog y Magog. Habría un ataque frontal contra el Mesías(los esenios de Qumran lo aplican a su comunidad);se basaban también en Daniel 11 y en el Salmo 2(cf. Or.Sb.3:633ss;4Esd.13:33ss.;1En.90:16;1    QM 15-19).El ataque está dirigido por el adversario del Mesías, un “Anticristo”. En fuentes rabínicas tardías es llamado “Armilio”, es decir “Rómulo”. En Qumram se le llamaba “Milkiresa”,rey del mal, antítesis satánica del Melkisedec, rey de justicia.

2) Destrucción de las potencias hostiles. Se habla de la gran venganza de Dios sobre sus enemigos. Dios aniquila el poder de las naciones gentiles Fantasy-Wallpapers-5-35(1En.90:18-19;ver Joel 3-4). Después hay un juicio especial para los ángeles caídos y para los israelitas apóstatas -“las ovejas ciegas” de 1En.90:20-27).En algunos textos el Mesías figura como un ser sobrenatural, un juez delegado y representante de Elohim. El libro de 1 de Enoc lo asocia con el “Hijo del hombre” celestial (1En.69).De una u otra forma, el Mesías es presentado con amplia variedad de detalles como un guerrero que ejecuta los juicios divinos. La era mesiánica no comenzaría sin antes haber sido destruidos todos los impíos.

3) Renovación de Jerusalén. El reino mesiánico se establecería en la Tierra Santa (4Esd,9:8). Habría una purificación de gentiles, osea, una eliminación radical. Jerusalén sería “edificada perdurablemente” (Semoneh Esreh,14ª barakah). Además de esto existía la creencia de que había una Jerusalén preexistente, celestial, que descendería sobre la Tierra (Ezq.40-48; Is. 54: 1ss.; 60; Ag. 2:7-9;Zc. 2:6-7). También en el Nuevo Testamento se menciona esta expectativa, lo que señala la popularidad de la misma (Gá.4:26; Heb.12:22;Apc.3:12;21:2,10;comp. Test. Daniel 5:12).Según el Apocalipsis de Baruc, la Jerusalén estaba en el Paraíso, pero por causa del pecado de Adam fue arrebatada al Cielo donde se conserva; después fue vista por Abraham en una visión en sueños; por Moisés en el Monte Sinaí, y por Esdras(2Apc.Bar.4:2-6;4Esd.10:44-59).Será una Jerusalén gloriosa y bella que sustituirá a la terrena(1En.53:6;90:28-29; 4Esd. 7:26; 2Apc. Bar. 32: 4). Jerónimo da fe de esa esperanza, atacándola y calificándola de judaizante en comparación a la descripción hecha en el Apocalipsis de Juan (Jerónimo, Com. in Esaiam 49:14).

4) Reunión de los dispersos. Esta es otra de las esperanzas claves de la era que inaugura el Mesías-rey. La vuelta de los dispersos es de carácter universal. Yeshúa ben Sira expresó en su plegaria ese anhelo del pueblo israelita: “Reúne a todas las tribus de Jacob, para que reciban su herencia como antaño” (Eclesiástico 36:13). Así también lo expresa el libro de Los Salmos de Salomón (Sl. Salo.11).También las naciones gentiles traerán a los dispersos como una ofrenda para presentar en el Templo(Is.49:22;60:4-9;66:20).Las diez tribus vendrán de Arzaret (versión latina) o, Arzaf (“fin del mundo”¿mar rojo?,versión siríaca) cruzando el Eúfrates hasta llegar a Tierra Santa, Israel (4Esd.13:39-47). Este acontecimiento fue puesto en duda por R. Aquiba, pero no por R. Eliezer(en esto hay división de opiniones).Sea como fuere, lo cierto es que en las 17 Bendiciones que recita el judío fiel hallamos esa preciosa oración de “Alza una bandera para reunir a nuestros dispersos y reuníos desde los cuatro extremos de la Tierra”(Semoneh Esreh,10ª berakah).

5) Reino de gloria en la Tierra Santa. La idea de la soberanía sobre Israel llegará a una medida plena. Israel ya no sufrirá  más a manos de los gentiles por causa de sus pecados; por ello es llamado “Reino de Dios” en contraposición a los reinos gentiles. El término “Reino de los cielos” es una metafonía, utilizado frecuentemente por el evangelista Mateo. La Tierra Santa será el centro-eje del gobierno divino.”Heredar la tierra” es sinónimo de participar en el reino mesiánico. Por tanto las profecías  relativas a un reino perfecto de Dios se identificaron con el reino Nacional del pueblo de Israel. Pero habría un reconocimiento mundial del Dios de Israel como Juez supremo del Kosmos (Is.2:2ss.;Miq.4:1ss.;7:16ss.).Por fin los gentiles serán admitidos en la Teocracia (Is.55:5;56:1ss.;Jer.12:14ss.; Zac.2:15ss.);pues antes se han convertido a YHVH (iS.42:1-6;44: 6; 51: 4-5; Jer. 3: 17;16: 19ss; Sof. 2:11; 3: 9; Zac. 8: 20ss). El Dios de Israel será rey en toda la Tierra y el Mesías será una enseña para todos los pueblos (Is.11:10).

Por lo general la era mesiánica se describe como tiempo de alegría y gozo imperdurables. newjerusalem2El Mesías morará entre los hombres (1En.45:4-5).”Y sobre ellos morará el Señor de los espíritus, y comerán con aquel Hijo de hombre y se acostarán y se levantarán para siempre jamás” (1En.62:14). Terminarán las guerras y las discordias, y reinarán la paz, la justicia, el amor y la fidelidad (Or,Sb.3:371-8;751-60;Filon de Praem,16-91-;1 ApcBar.73:4-5).Hasta las mismas fuerzas del reino animal  y de la naturaleza mostrarán docilidad y fructificad inusitadas; habrá longevidad como norma entre los mortales, gozando de salud y vigor físico. Las mujeres darán a luz sin esfuerzo doloroso, etc. (Filon de Praem 20-118ss.-;2 Apc. Bar.  73:2-3,7;74:1).La razón de esas bendiciones exteriores derivan de una santidad de vida en el pueblo mesiánico (Sl de Sa.17:28ss.;etc.) La vida espiritual del reino mesiánico es un continuo “que librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos en santidad y justicia delante de él, todos nuestros días” (Lc.1:74-75).Pero un israelita no podía concebir la “basileia”(reino de Dios) sino en forma de culto oficiado en el Templo y como observancia de la Toráh. Es notable e interesante apreciar,aún hoy día, que los judíos rezan diariamente por la restauración del culto sacrificial(Sem.Esreh,17ª berakah, y en liturgia de Pesaj).

La idea de que el reino mesiánico sería eterno es una interpretación de los autores tardíos basándose en Daniel 7:27(Or,Sib.3:766;Sl. de Sa.17:4;etc.).Esta concepción parece que estaba difundida en el siglo I ,“hemos oído de la ley que el Mesías permanece para siempre”(y por añadidura su reino, pues donde él está, está el reino;Juan 12:34). Pero en otros lugares se habla de un reino que “durará…hasta que el mundo de la corrupción llegue a su término” (Apc Bar.73:1). El plazo mesiánico es largo en años (el Talmud habla de 400 años;4Esd. de 40 años-versión arábiga y latina-;1000 años dice la segunda versión arábiga; etc.).Como es conocido, el Apocalipsis de Juan habla de 1000 años mesiánicos (Apc.20:4_6).

6) Renovación del Mundo. La esperanza de un cielo nuevo y de una Tierra nueva se basa principalmente en Isaías 67:17 y 66:22. Hay dos distinciones: El tiempo PRESENTE, y el tiempo FUTURO, De ahí salieron dos concepciones, una enseñaba que el tiempo del mundo nuevo comenzaba CON la era mesiánica(Enoc 45:4-5;91:16):la otra, basada en 4Esdras,fijaba la aurora del nuevo mundo DESPUES de finalizar el reino mesiánico terrenal al que seguía “un silencio” mortal de siete días sobre la Tierra habitada(4Esd.7:30-31).Esta última concepción sobre ” el mundo futuro” la pospone AL JUICIO FINAL, es decir, cuando terminan “los días de la era mesiánica”.En la teología rabínica terminó por imponerse esta última idea. En cuanto a la manera en que HA DE PERECER el mundo viejo, tanto el judaísmo judeo como el helenístico creían quesería por medio del fuego aniquilador. Esto tiene claras conexiones bíblicas: Dn.7:9-10; 1Cor. 3:13; 2Tesa.1:8; Is.34:4;1Pe.3:7,12).

Hay otros dos puntos de importancia en la sistematización de un mesianismo basado en las fuentes intertestamentarias, y estos son: la “resurrección general”, y el “juicio final” con la bienaventuranza y castigo eternos. No obstante siendo, como son, temas importantes, a mi juicio no entran dentro de este apartado de la función Davídica del Mesías, aunque esto no invalida una vinculación de causa-efecto; pero más bien se tratan de dos etapas POSTERIORES a la era mesiánica ideal propiamente dicha que el Mesías – rey inagura en su venida sobrenatural o sobrehumana.

  CONTINUARA…


Sabemos según el testimonio unánime de los cuatro evangelios que Jesús se refirió a sí mismo llamándose “el hijo del hombre” Este término aparece 82 veces  en los evangelios,69 veces en los sinópticos  (14 en Marcos;30 en Mateo; 25 en Lucas), y 13 veces en Juan. Ahora bien, si se cuentan una sola vez los lugares paralelos en los sinópticos, los ejemplos serían sólo 38. Aún más, este material se reduciría haciendo un análisis filológico y otro de la historia de la tradición. Lo que es cierto es que “Hijo del Hombre” es, no solo un título, sino un término genérico. En la temprana historia de la Iglesia hubo una rivalidad entre el sencillo “Ego” (“Yo” o “alguien”) y el solemne “Hijo del Hombre”. Este título mesiánico no halló ningún problema en la comunidad  cristiana de origen judío. Pero un proceso de minimizar y luego de menospreciar el título se arraigó entre los cristianos de origen griego, lo cual hizo posible que se fueran adoptando posiciones teológicas que muy pronto eliminarían elementos valiosísimos del mismo. Precisamente es este hecho de que este título no aparezca en LAS CONFESIONES HISTÓRICAS DE FE, pero sin embargo se respeta EN LABIOS DE JESÚS, lo que muestra el valor sacrosanto que llegó a tener, ya que nadie se atrevió a eliminarlo. Es decir, que este título tuvo su origen, no en la comunidad cristiana occidental, sino en el núcleo mismo de la enseñanza de Jesús mismo.

Les doy doce citas de los evangelios sinópticos para que el estudiante las pueda leer en su Biblia; unas referencias puestas en labios de Jesús que muestran su estrato más antiguo: Mr.13: 26; 14:16; Mt.24:27,27; Lc.17:24,26; Mt.10:23;25:31; Lc.17:22,30; 18:8;21:36 . Algunos hebraístas han considerado que Jesús usa lo que se conoce en términos lingüisticos como <yuxtaposición inconexa>, osea, “poner una cosa junta a otra” pero sin conectarlas claramente. Expliquemos este asunto viendo su forma de conectar los conceptos “reino de Dios” e “Hijo del Hombre”. Por un lado,el reino de Dios es un lema de expectación con respecto al futuro. El Hijo del Hombre (“hombre”) es un lema de carácter escatológico esotérico o secreto. A Jesús lo vemos anunciando “el reino de Dios” en su predicación PÚBLICA como profeta de Dios; era pues una enseñanza “EXOTÉRICA”, hacia fuera,hacia la gente. Sin embargo, Jesús utiliza el título de Hijo de Hombre cuando ejerce como maestro con sus discípulos siendo ésta una enseñanza “ESOTÉRICA”, oculta a la gente, secreta y hacia dentro del grupo elegido. Por ejemplo, Jesús utiliza la clave “reino de Dios” (basileía” en griego) ante sus adversarios: “Preguntado por los fariseos… ni dirán: Helo aquí,o allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros” (Lc.17:20,21). En cambio ante sus discípulos usa la clave <Hijo del Hombre>: “Y dijo a sus discípulos: … Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día” (Lc.17:22,24).

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Como ya ha quedado demostrado anteriormente, el Judaísmo del tiempo de Jesús vivía en una expectativa cien por cien nacionalista,a la espera del caudillo militar del linaje de David; y además la del “hombre” celeste o “bar nasha” que llegaría a ser también finalmente “luz de los pueblos” (Enoc 48:4). Claramente Jesús rechaza la expectativa de un mesías político,y asume esa parte del bar nasha que trae salvación para todo el mundo.El escrito etiópico de Enoc está, en este sentido, en la línea de Jesús cuando dice que el Hijo del Hombre será “la esperanza de los que están afligidos en su corazón” (Enoc 48:4).Si apreciamos los Textos en donde Jesús menciona al hijo del Hombre,en su contexto predomina nociones de tribulación escatológica, persecuciones y tentaciones. Con ello Jesús pretendió consolar y fortalecer a sus discípulos ante las dificultades que les aguardaban. Ellos,a semejanza de “hijos de hombres” como su Maestro, tenían que mirar al cielo de donde vendría la liberación final. Y hoy la Iglesia-lo mismo que ellos- necesiata dirigir su mirada hacia la venida gloriosa, hacia la conclusión planeada por Dios. Por un lado, Jesús distingue el tiempo presente en su humillación terrenal, y por otro, discierne  el “estado de exaltación” futura. Cuando Jesús utiliza la tercera persona en su conjugación verbal en relación al Hijo del Hombre, expresa así una relacióm esotérica,<misteriosa>, que existe entre él y el Hijo del Hombre. Jesús se sabe “hombre”,representativo de la raza,todavía no está en la función de “el Hijo del Hombre”, pero sabe bien que un día futuro será exaltado. En la vida de Jesús vemos una realidad, la cual Él asume perfectamente, pero que sus discípulos la encuentran harto difícil de entender y hasta desconcertante: Si el “Hijo del Hombre” es un término de gloria derivado de Daniel 7:13, entonces, ¿cómo es posible contemplar a un Jesús indefenso ante un tribunal religioso corrompido,y ante una autoridad civil -Pilato- viciada en todo bajo sentimiento humano?.E-AQUI-EL-HOMBRE La respuesta ante el escándalo de los discípulos de Jesús sólo la podremos hallar,en mi opinión,al descubrir que EN LA CONCIENCIA DE JESUS, Daniel 7:13 no representa SU CENTRO más profundo,y que éste hay que buscarlo en Isaías 53,es decir, en “el Siervo sufriente”.

Para terminar concluyamos diciendo que el título arameo “bar nasha” (hebreo “ben Adam”) junto al título “Ebed Yavéh” (siervo del Señor”) es el más importante en Jesús como Mesías. La vida religiosa, con gran variedad de literatura especialmente la apocalíptica,era muy rica en contenidos. Algunos no saben que, por ejemplo,en el libro llamado El Apocalipsis de Lamec aparece la expresión “Segundo Adam”, que luego podemos observar en los escritos del apóstol Pablo. Desde luego, surge la pregunta del por qué la Cristiandad no desarrolló este importante título. Probablemente hubo dos razones al menos:  a) los elementos hebreos se fueron perdiendo en el tiempo, especialmente desde que llegó el desastre nacional de Israel al ser destruido su Templo y su santa ciudad Jerusalén en el año 70 d.C. Desde entonces ser judío no estaba socialmente bien visto. Las leyes contra los judíos por parte de Roma hizo alejar a los cristianos de origen gentil aún más de sus hermanos hebreos, lo que causó un empobrecimiento teológico en las iglesias. b) Para los cristianos griegos,influenciados grandemente por la filosofía de carácter aristotélico-platónico, el término “hombre” fue considerado antagónico con la deidad.Si hubieran seguido la línea de pensamiento hebreo-bíblico, hubieran entendido que el hombre posee una dignidad divina particular,y que de ninguna manera había que “divinizar” al hombre.Los dos conceptos,”Adam” e “Hijo del Hombre”, representan lo mismo. Jesús no entiende su misión como Mesías davídico. El se reconoce como hijo del Hombre,como profeta a la semejanza de Ezequiel,otro “hijo de hombre”. Ser así le hace a Jesús reconocer su relación con el Padre, y sentirse un “hombre entre hombres”. “Y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre”(Juan 5:27).Aquí vemos LA BASE LEGAL divina de la cualidad de ser hombre.El colectivo de creyentes está representado en El. A algunos que hicieron la voluntad de Dios, Jesús les llama “mis hemanos más pequeños”(Mateo 25:40). El Hijo del Hombre es Rey, pero la base de juicio y veredicto descansa en su cualidad de HOMBRE. En la cita de Mateo antes aludida no se determina el veredicto final por la doctrina o credo, sino por LA CONDUCTA respecto a los semejantes. Sermao da Montanha_02Si hay un Libro que estaba en el corazón de Jesús-aparte de Isaías y Deuteronomio -era el de Los Salmos. Allí el simpatiza y empatiza con el hombre a causa de que aparece en términos de debilidad: se identifica con David, Asaf y los demás escritores de las salmodias. Jesús, por tanto, no viene como Mesías de Israel, según las expectativas de su época.La generación de Jesús estaba impregnada de un “espíritu diabólico” en el sentido de que se habían distraído de la visión e interpretación divina. Los ojos de los líderes fueron velados,como aún hoy día,y no pudieron recibir la manera en que el Eterno estaba haciendo Su obra redentora …. a causa de la dureza del corazón. Y este carácter sustitutivo de la redención nos lleva a otra función mesiánica,a otro título por excelencia: el Siervo sufriente. Título que abordaremos en otra ocasión, eso sí, como siempre, será con el favor de Dios.

 

Escrito por: Evangelista  Enrique López.      

 

 

 

 

 

 

 

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