PEDIR BUSCAR

Seguimos  examinando y reflexionando la justicia del Reino de Dios con respecto o en el ámbito de la relación del hombre con el hombre. Esta sección con lleva tres asuntos :  Juzgar a los demás (Mt.7:1-6). Pedir, buscar y llamar (Mt.7:7-11).  La regla áurea o de oro (Mt.7:12). En los comentarios de Jesús sobre juzgar a los demás, vimos que nos pide que nos abstengamos de juzgar a los demás, pero que no obstante debíamos juzgar quiénes son “perros” y quiénes son “cerdos”. Es decir se nos pide ser críticos en el sentido de analizar las cosas y las situaciones con madurez espiritual. Nos pide que seamos humildes y pacientes, pero que “no tiremos las perlas delante de los cerdos”. Es imprescindible que para juzgar adecuadamente en estas situaciones tenemos que buscar en oración la sabiduría divina (Stgo.1:5-8). Es lógico que Jesús una el asunto de juzgar a los demás con la importancia vital de la oración. 

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 I / Jesús nos enseña sobre “pedir, buscar y llamar” :
1º. Lo principal es el principio de la perseverancia (vv.7-8).
2º El tiempo verbal en griego podríamos traducirlo así : “Seguid pidiendo y se os dará; seguid buscando, y hallaréis; seguid llamando, y se os abrirá”.
3º. Este mismo principio Jesús lo aplicó muchas veces a la oración: Lucas 11:5-8
4º. Este importante principio de la perseverancia puede aplicarse igualmente a otras áreas de la vida.
5º. Si aplicamos este principio al estudio de la Biblia, sólo los quienes perseveran obtendrán bendiciones(cf. Salmos 1:1-3; 119:97-104).
6º. Si esto lo aplicamos,por ejemplo a la evangelización, son quienes no perseveran quienes no obtienen fruto. El principio del Reino de Dios es que lo que el hombre siembra es lo que el hombre siega, ya sea bueno o sea malo. Ahora, también es verdad que a menudo segamos donde no sembramos y otros segarán donde nosotros sembramos. Lo importante, lo trascendente es que trabajemos con amor y ahínco para el Reino de Dios.semilla-siembra-sin-cosecha-1425557700

II /  Jesús nos da un buen ejemplo para motivarnos a perseverar, sobre todo en la oración: vv. 9 – 11.
1º. Se nos muestra a Dios como un padre que se deleita en conceder buenos regalos a sus hijos e hijas. 2º. Animo a leer los textos del Nuevo Testamento que tratan sobre este tema relacionado con la oración. Les doy algunas citas : Juan 14:13-14; 15:7; 1ª Juan 5:14-15 ; Santiago 4:3.

 Concluimos en este apartado pues, que debemos persistir delante de Dios nuestro Señor en petición sincera, búsqueda y ruego. Y de forma especial cuando se trata de juzgar a los demás, pidamos al Señor sabiduría para hacerlo sin violentar las enseñanzas de advertencia de nuestro Señor Jesucristo respecto a la expresión de juicios.

                                   L A  R E G L A  Á U R E A ( Mateo 7:12 )

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. Encontramos aquí un maravilloso resumen del tipo de justicia del Reino de Dios que Jesús espera de sus discípulos en sus relaciones interpersonales con el prójimo. El término “regla áurea” se denomina desde el siglo XVIII, y es también conocida como “ley del amor”. Pero ¿qué es la “regla áurea” o “regla de oro” de la justicia del Reino de Dios? ¿Estaba nuestro Señor enseñando algo nuevo?.

1007bTenemos documentos diversos esparcidos por la geografía del mundo,en los que constatamos este principio fundamental de la reflexión moral y de la experiencia de la vida. Veamos a continuación algunos enunciados en distintas culturas y religiones de nuestro mundo. Consideremos la “Regla Áurea” frente a lo que alguien llamó “reglas de plata”, por lo que, muchos creen que Jesús simplemente repitió lo que muchos ya habían dicho al respecto antes que El.

1. La religión hindú enseñaba: “Esta es la suma de todo el deber:No hagas nada a otros que si a ti se te hiciera te produjera dolor” (El Mahabharata).
2. La religión budista enseña: No hieras a otros con lo que a ti te hiere”(Udana-Varga).
3. La tradición hebrea enseñaba: “Lo que a ti te repugna, no lo quieras para los demás. Esa es toda la Ley; todo el resto son comentarios”(El Talmud).
4. La tradición musulmana enseña: “Ninguno de vosotros será un creyente hasta que desee para su hermano aquello que desea para sí”(Hadit).
5. La fe Baha´i  enseña: “No debes desear para los otros lo que no deseas para ti, ni debes prometer lo que no deseas cumplir”(El libro de la Certeza).
6. “No hagas a otros aquello que si otros te lo hicieran despertaría tu ira” (Isócrates 436-338 a.C.).
7. “No impongas a otros lo que tú no desees”(Analects,15:24).  

Todas estos preciosos enunciados están expresados en forma negativa, pero Jesús positiva las leyes de plata y las convierte en “Regla Áurea” :

 a) Jesús nos insta a hacer LO POSITIVO a los demás; mientras que los otros dichos nos exhortan a “NO HAGAS a los otros lo que no quieras que te hagan a ti”.karma

b) Los demás, lo único que piden es que no hagamos daño. Jesús nos pide que les amemos como nos amamos a nosotros mismos.

c) Es de más calidad el oro que la plata.

d) La única excepción es la de “Hadit”,entre las tradiciones del Islam, y que están basadas en lo enseñado por Jesús 600 años antes de Mahoma.

La forma de la estructura de la frase y enseñanza de Jesús es, efectivamente, algo nuevo si lo comparamos con lo expresado por los maestros anteriores. Sin embargo, en otro sentido, no fue nada nuevo, sino que ES UNA FORMA RESUMIDA para ayudarnos a recordar lo dicho por la Ley de Dios y los Profetas. Esta norma que nos da el Señor y Mesías es para la conducta justa con los demás. Jesús como Mesías e intérprete autorizado de la Toráh hace posible que su enseñanza sea la perfecta armonía entre la Ley y los Profetas, como en todas Sus demás enseñanzas(cf. Mt.5:21-48). La frase de oro de Jesús resume todo lo dicho por las Sagradas Escrituras respecto a la relación entre los hombres. Fue el mismo Pablo quien después nos da esta misma enseñanza (Rom. 13:8-10). Alguien ha dicho que esta “Regla Dorada” es como una “navajita de bolsillo” o como una “regla de carpintero”, siempre preparada para usarse en cualquier momento de necesidad. 

Difícilmente nos equivocaremos en nuestras relaciones con los demás, si tratamos a nuestros prójimos como nos gusta a nosotros ser tratados. En esto también vemos que Jesús no vino a abrogar (anular) la Ley, sino a cumplirla en todos sus aspectos, simplificándola y facilitándonos su comprensión, frente a aquellos que la llenaban de complicaciones legalistas. Que el Señor nos ayude para aplicar en nuestra vida diaria esta hermosa y liberadora enseñanza del Salvador. Amén.

                

                                 Fuentes :  Apuntes de clase y sermones(de mi maestro J.Y.S.)

                                                          Enciclopedia de la Biblia, Vol. VI.

                                                                Biblia, R.V. 1960.

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Evangelista Enrique López Celdrán

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