la identidad del v

Prefacio

Juan 1:1 es uno de los textos de la Biblia con una exquisita profundidad de revelación en tan cortas palabras; es uno de los textos más discutido por grandes eruditos y estudiosos de la Biblia; dicho texto ha causado infinidad de polémicas en la cristiandad y ríos de tinta han corrido desde entonces por tratar de descifrarlo a la luz de todo el contexto de la Biblia, pero sòlo se ha logrado desparramar aún más la confusión.

Juan 1:1 tiene mucho que decirnos en cuanto a nuestro Señor Jesucristo y en cuanto a la esencia del Único Dios indivisible, además de otras joyas dignas de ser admiradas por todo el pueblo de Dios.

Ante esto, debo decir que una correcta interpretación y comprensión de este texto depende absolutamente de la jurisprudencia que hagamos a la Luz de la misma Biblia.

El interés a tratar en este artículo es hablar del “Verbo”, el cual servirá como base fundamental para mostrar la Deidad Suprema de nuestro Señor Jesucristo; aunque también cabe mencionar que si Ud. no lee completamente esto, fácilmente entenderá todo lo contrario a lo que se está tratando.

Por lo tanto, si Ud. no está de acuerdo con esto; si su pensamiento o revelación es distinto a lo que leerá, sepa que no existe la intención de imponer o tratar de transmitir una revelación propia, ni crear alguna doctrina nueva ni nada por el estilo, sino simplemente compartir mi pensamiento, y esto llevarlo por las Escrituras y de allí tomarlo a manera de estudio a travès de otros medios tales como diccionarios hebreo, griego y de nuestra propia lengua; al fin, puedo decir que todo sobre lo escrito aquì será basado en las palabras del Rev. William Marrion Branham, los cuales señalaré enumerándolos en cada párrafo correspondiente para que cada lector pueda buscarlo en la referencia al final de este artículo; Cualquier error que Ud. pueda considerar en el exégesis del tema, sòlo deséchelo y tome el Absoluto, la Biblia, la Palabra de Dios.

Andrés Ojeda                                                                                                                       Asunción – Paraguay

 

Introducción

a-)”En el principio era el verbo, b-) y el verbo era con Dios, c-) y el verbo era Dios” (San Juan 1.1)

Estas fueron palabras del discípulo amado llamado Juan, en donde éste nos habla del Verbo y Su identidad.

La intención de Juan, es mostrarnos Quién es este Verbo; y aunque él nos declara Su identidad, aun así es difícil de comprenderlo con el simple razonamiento humano sin la guianza del Espíritu.

Tomemos en partes la declaración de Juan y comparemos con otras citas de la Biblia.

 

spanish-bible

a-) “En el principio era el Verbo”

Debemos notar que Juan habla de un “Principio”, pero… ¿de cuál principio? o ¿el principio de qué / quién?

Muchos consideran que Juan estaba hablando del “principio del Verbo”, sin embargo, en este pequeño estudio veremos si el Verbo tuvo o no un principio.

El Verbo ¿Creado o Increado?

Veamos el significado de la palabra Verbo.

“Verbo”, En la lengua Hebrea es “Dabar”,

[dabar] palabra (como de lo que se habla) designio, discurso, hablar, hecho, mandamiento, orden, pensamiento, sabiduría, precepto, promesa, palabra, mensaje, cosa, suceso, causa. El nombre se refiere primero a lo dicho, a la «palabra» o enunciado en sí, a diferencia de “emer” que es en esencia el acto de comunicar oralmente, de «hablar».

Es la palabra que contiene un pensamiento, da a conocer una cosa, de modo que captar la palabra es captar el pensamiento. La «palabra» de Dios indica sus pensamientos y voluntad. (Diccionario Expositivo Vine)

En el idioma Arameo es: “Memra”, y en los escritos de textos hebreos se usaba esta palabra para referirse a Dios.

Pero el libro de Juan, según los eruditos fue escrito en griego Koiné, es decir, en el lenguaje común del griego, el cual vino a ser el resultado de las conquistas de Alejandro Magno. A medida que iba difundiéndolo a los pueblos conquistados, se nutría de palabras semíticas que le daban su especial particularidad.

1362En tiempos apostólicos, se cree que el griego koiné fue el idioma más difundido y utilizado para dar a conocer el mensaje cristiano. Es así que Juan escribió la palabra: “Verbo”, del griego: “Logos” un término que significa: “Pensamiento” o “concepto”, “La Expresión o declaración de un pensamiento”, y es también llamado “Razón”, “Sabiduría”, o “Lógica”. Este término aúna las ideas de razón y expresión, demostrando así la “manifestación”, “la expresión de la mente” o

“pensamientos”; por lo tanto, el Verbo, o Logos, es correctamente traducido a nuestro dialecto como: “Palabra”

El Logos o “Palabra” contiene las ideas de “poder y sabiduría”. Según el pensamiento judío, la “Palabra de Dios” no solamente expresaba ideas, sino que hacía cosas o tenía poder para hacer cosas; por ejemplo, Dios creó lo que existe por medio de Su “Palabra” (Génesis 1:3; Salmo 33:6,9; Hebreos 11:3). También vemos que la “Palabra” no solamente crea, sino que manifiesta la sabiduría de Dios en todas Sus obras (Proverbios 3:9; 8:12,22-30).

Vemos también que la “Palabra” no solamente manifiesta el poder y sabiduría de Dios, sino que incluso representa a Dios.

Siendo que la “Palabra” o Logos, no solamente tiene que ver con el poder y la sabiduría de Dios, sino que la “Palabra” ademàs de representar a Dios, es Dios mismo, es decir, Dios mismo es Su “Palabra”.

Esta línea de pensamiento es totalmente correcto, coherente y lógico, pues el poder y la sabiduría de Dios no son entidades separadas de Dios mismo, sino que son inherentes a Su Ser, absolutamente inseparables de Dios y por lo tanto Eterno tal cual Dios lo es.

La Escritura nos da a entender que el Verbo:

1) Es el poder y la sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24) por medio de Quién todas las cosas fueron creadas, y sin el cual absolutamente nada de lo creado podría haber venido a la existencia (Juan 1:3; Colosenses 1:15-17; Hebreos 1:2), siendo el origen, y sustento de toda la Creación (Filipenses 3:20-21; Colosenses 1:17; Hebreos 1:3)

2) Es la expresión de la mente y esencia de Dios (2 Corintios 4:4; Colosenses 1:15; Hebreos 1:3), es decir, la “Mente” o “Razón” de Dios; por ello, solamente por medio de Él es posible conocer a Dios (Mateo 11:27; Lucas 10:22; Juan 1:18; 14:6; Hebreos 1:2

La relación entre Dios y Su Logos, o “Verbo” es tal, que separar a Dios del Verbo, enseñando que el Verbo fue creado por Dios, es igual a decir que Dios creó Su propia mente, o, sería como separar a Dios de Su razón, mente, sabiduría, poder, etc., de manera que quien tal hace está despojando a Dios de Su propio Ser.

Dios sin Su Verbo (Palabra) deja inmediatamente de ser Dios, y esta es la única conclusión lógica y consistente con la doctrina de aquellos que separan al Verbo como una entidad o personalidad diferente a Dios”. Dios y Su Verbo son uno.

En base a los significados de la palabra Verbo, tomemos lo que la mayoría consideran como la definición más exacta y leamos la primera parte de Juan 1:1 de la siguiente manera:

“En el principio era la Palabra”,

¿Y, qué es Palabra? Esto ya lo vimos, y es: “Un pensamiento expresado”

Entonces, vemos que El Verbo es: La Palabra, es decir: “Un pensamiento expresado”. ¿Pero, quién lo expresó?

Juan nos habla de un “Principio”, pero ¿cuál principio? ¿Y quién era esta Palabra en el principio?

Muchos interpretan esto, que el Principio del cual Juan nos habla, se refiere al principio del Verbo, (como si el Verbo hubiese sido creado), pero eso es incorrecto, pues no se refiere al principio del Verbo, ya que la oración a continuación dice “Era” (tiempo pasado) es decir “En el principio (de todas las cosas creadas) Era el Verbo”, colocando de esta manera al Verbo antes de este principio mencionado.

wPIBVZQGnjNdOhai8NBWz7JFR-Q@800x1073Entonces, ¿A cuál principio nos lleva Juan? Evidentemente Juan nos lleva al principio de la creación de todas las cosas, y esto lo podemos comprobar dos versículos más adelante en Juan 1:3 en donde nos dice: “Todas las cosas por él fueron hechas, (por el Verbo) y sin él (sin el Verbo) nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Esto es paralelo a la creación en Génesis 1:1 en donde leemos:

Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”

En Génesis leemos que: “en el principio “Dios” creó los cielos y la tierra; pero Juan nos dice que en el principio fue el Verbo quien creó todas las cosas.

Entonces, si Dios y el Verbo son entidades diferentes ¿Quién creó en el principio? ¿Dios o el Verbo?. Sabemos de acuerdo a las Escrituras que no existen dos “Creadores”, de manera que el Verbo sólo podía ser Dios mismo, quién creó todas las cosas.

Este principio en Génesis 1:1 es el mismo principio que Juan 1 nos menciona, en donde el Verbo era antes de todo, por eso nos dice “Era el Verbo”, en otras palabras: “Antes que existiera el principio de todas las cosas, antes que Dios dejara correr el primer segundo del tiempo,…el Verbo “Ya existía”

Desde el versículo 1 hasta el versículo 5, Juan relaciona este “Principio” haciendo un paralelo con la narración de Génesis 1 como lo hemos visto, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”.

No solamente se nos muestra que este principio se refiere al principio de la creación física, sino que también se nos dice que el Creador de todas las cosas, era “Dios mismo”, de esta manera Juan nos muestra la divinidad de este Verbo en el versículo 3 al decirnos que: “Todas las cosas por él fueron hechas, (por el Verbo) y sin él (sin el Verbo) nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” El Verbo es anterior a todas las cosas creadas visibles e invisibles y es el Creador de todas estas cosas.

Por esto podemos decir con certeza que cuando Juan dice: “En el principio…” nos está llevando a aquel “principio” en Génesis 1:1, cuando Dios ya había expresado sus pensamientos en creación; y no que el Verbo haya tenido un principio, ¡¡sino que fue el Verbo quien dio principio a todo, siendo Eterno!!

Si caemos en la necedad en decir que el Verbo tuvo un principio, solo porque se dice “en el principio era el Verbo” ¿entenderíamos de la misma forma la siguiente Escritura?:

Habacuc 1:12 “¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío?

¿Acaso diremos que Jehová tuvo un principio por esta declaración?; esta declaración de que Jehová es desde el principio, no significa que Jehová haya tenido un principio, como tampoco significa que el Verbo lo haya tenido, sino que la intención de Juan es mostrarnos que “antes” del principio, este Verbo ya existía.

Este Verbo o Logos, era “la manifestación o expresión de Alguien”, 1y ese Alguien era Dios mismo (Jehová) el cual se expresó a Si mismo en forma de Verbo, el Logos que salió de Dios, o “Palabra”, y este era “Cristo”, o la “Unción”, el Verbo de Dios.

Este Logos que “salió de Dios”; no era alguien aparte de Dios, sino una parte de Sí mismo el cual al salir estaba ante el Padre en la eternidad, y “atrás, muy atrás” antes del principio, fue este Logos quien empezó a crear y dijo: “Sea la Luz” y el sol vino a existencia.

De acuerdo a las Escrituras, no existen “DOS Creadores”, sino “UNO”, de manera que la pregunta que nos hacemos es: Si el Padre Jehová es una entidad aparte a la del Verbo, entonces ¿Quién de los Dos es el Creador? ¿El Padre o el Verbo?

¿Son Dos los Creadores? La Escritura no puede contradecirse, pues si fueran Dos, como dos entidades separadas, entonces serían Dos Creadores, contradiciéndose así las Escrituras; o tendríamos que aceptar que uno de Ellos no es Creador, también contradiciendo a las Escrituras.

2 y 3 Este Logos que salió del Gran Espíritu Jehová, no era otro sino Èl (Padre) mismo en forma visible, en una Teofanía, es decir, en forma de cuerpo el cual era el Hijo de Dios, o sea, el Cuerpo de Dios.

4Fuera del Padre salió el Verbo, en otras palabras: Dios se manifestó visiblemente con un cuerpo Teofànico, como un Halo de Luz y con forma de “hombre”

5 Este Logos o Columna de Fuego quien salió de Dios era el atributo de la Plenitud de Dios, es decir, era enteramente Dios, era Dios mismo en forma visible, condescendiendo, bajando (para en un tiempo futuro), condescender mucho más encarnándose en un Hombre, en el hombre: Jesucristo.

600x600Primero, antes de la creación de todas las cosas, Dios descendió en un cuerpo Teofànico, un Cuerpo Celestial, un Halo de luz; luego, después de toda la creación, descendió haciéndose carne en la Persona del Señor Jesús.

Este Logos o Verbo no tenía principio, era Eterno, pues la Biblia dice: “El Verbo era Dios”, y Dios es Eterno. Este Verbo era la imagen de Dios, y así lo testifica la Biblia el cual nos dice:

Colosenses 1:15 “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”.

El Verbo (el primogénito de toda creación) fue la primera manifestación de Dios antes de la creación; Dios mismo fue manifestado en forma de Verbo o Logos, en forma de Columna de fuego o Columna de Luz, que después guió a los hijos de Israel durante su jornada a la tierra prometida. Dios, se cambió a Si mismo (no de naturaleza) sino de ser un Espíritu invisible a ser un Espíritu expresado o visible, llegando a ser la Palabra.

Este Verbo, quien es llamado “el primogénito de toda creación, es considerado por muchos como “el primer ser Creado por Dios”, alegando entonces que tuvo un principio, sacando así de esta manera Su Ser Eternal, y esto lo hacen por cuanto en Colosenses 1:15 el Verbo es llamado el “Primogénito”; sin embargo, esta primogenitura en Colosenses 1:15 no es aplicable al Verbo en el sentido de “primer Creado” ¿por qué?; hallamos en la Escritura que la Primogenitura no siempre se aplica al “primer ser creado o nacido”, sino que también, esta palabra puede ser usado como título de preeminencia y además ser transferible, por ejemplo leemos:

“Salmo 89:20, 27“Hallé a David mi siervo; Lo ungí con mi santa unción… Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.”

David, el último nacido en su familia fue llamado el primogénito por Dios. Éste es por lo tanto, un título de preeminencia.

En el libro de Hebreos, donde se hace mención de “la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos” (Hebreos 12:23).

Vemos que estos “primogénitos” no son los primeros hombres en existir, sino los que han alcanzado mayor renombre en el reino de Dios. De manera que una vez màs insisto en que el término “Primogénito” no implica solamente un orden cronológico, sino además: “Preeminencia” y “Supremacía”.

Primogenitura también es transferible por distintos motivos, por ejemplo vemos:

Crónicas 5:1 “Los hijos de Rubén primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel, y no fue contado por primogénito;

5:2 bien que Judá llegó a ser el mayor sobre sus hermanos, y el príncipe de ellos; mas el derecho de primogenitura fue de José);

También leemos:

Génesis 25:31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. 25:32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?

25:33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura.

25:34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.

Con estos ejemplos podemos entender que Colosenses 1:15 no enseña que el Verbo sea “el primer ser creado por Dios”, y que luego Éste mismo Verbo creó todas “las otras cosas”; esto debe entenderse en su contexto general y para ello debemos leer los versículos siguientes que nos dicen:

Colosenses 1:16 “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

6El Verbo, es “el primogénito de toda la creación”, esto significa: “El Principal de la creación”, “el Autor de la Creación”, “El que dio principio a todo lo creado”

Por tanto, el Verbo no podía haber sido el primer Ser creado por Dios como otros lo aplican, ya que si El fuese un Ser creado, eso lo imposibilitaría ser un Creador, pues alguien creado no puede ser un Creador.

La Biblia afirma que Dios es el Creador de todo, y la misma Biblia afirma que el Verbo es el Creador de todo. Siendo que no existen dos Creadores sino UNO, solo podemos concluir que este Verbo era Dios mismo y no alguien aparte a Dios.

Por esto podemos entender lo que significa ser el “Primogénito de toda la creación”, ya que claramente se nos dice que el Verbo es imagen de Dios y que por medio de Él y para El fueron creadas las cosas, y que todas las cosas en El subsisten y que es “Antes de todas las cosas”, es decir “Eterno”. Nadie más estuvo creando con Dios. Él es el Verbo Creador.

Pero ante esta declaración, de que no existe otro Creador sino solo el Verbo, y que por cuanto no hay Dos creadores sino solo Uno; es por esto que otros me han dicho que Dios primero creó al Verbo y que luego este Verbo creo todo, por lo tanto (dicen ellos) “el Único Creador es Dios, pero Dios creó todo a través del Verbo, lo cual hace que solo Dios sea el Creador o Arquitecto de todo, pero el Verbo fue el Constructor de todo”.

Y para justificar esto, una de las citas que presentan es el siguiente texto:

Proverbios 8:22-35

22 Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras. 23 Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra.

24 Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

RV9218_Articolo25: Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada; 26: No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo.

27: Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;

28: Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo;

29: Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra,

30: Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

31: Me regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de los hombres.

32: Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

33: Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis.

34: Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.

35: Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.

Por supuesto, aunque esta cita de Proverbios 8:22-35 aparenta ser una buena respuesta, en verdad es más bien lo que contradice la doctrina de estos, pues leemos que dice:

22: “Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.”

Jehová (El Gran Espíritu) poseía al Verbo (La Palabra, el cual salió de Dios) ya de antiguo, “antes de sus obras” ¿Antes de las obras de Quién?

Aquí vemos que la Obra es de Jehová Dios. ¿Acaso no era el Verbo quien era el Constructor de toda Obra?

23: Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra.

Este Verbo tuvo el principado “Eternamente”, por lo tanto, sabiendo que lo Eterno no tiene principio ni fin, evidentemente este Verbo siempre fue Eterno, pero fue manifestado o visible en aquel principio, antes de la tierra, mucho antes de todo.

24: Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

25: Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;

¿Qué significa esto? ¿Qué el Verbo tuvo principio? No, Proverbios no dice que tuvo “Principio” sino que tuvo el “Principado Eternamente” Proverbios dice que el Verbo, (el cual es aludido aquì a la Sabiduría), fue “Engendrada” pero no dice que fue Creada, más bien “Engendrada” ¿cuándo fue engendrada? Cuando esta Sabiduría o Palabra condescendió en forma visible. Esta Sabiduría (Verbo) no era otro sino Dios mismo creando.

27: Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;

¿Quién formaba los Cielos? ¿Dónde estaba El? ¿Y quién es el que dice: “Allí estaba yo”?

30: Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

¿Con quién estaba El? ¿A quién se refiere al decir: “Con Él estaba YO”? ¿Quién ordenaba todo? Este que ordenaba todo era el Verbo, la Palabra, la Sabiduría, el pensamiento de Dios Expresado. No había allí dos personas creando o formando algo, era una sola Persona y era el Verbo el cual era Dios manifestado, Un solo Creador, Un solo Hacedor, Un solo Constructor.

La Biblia nos confirma esto:

Isaías 44:24 “Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;”

¿Acaso nos dice aquí que Dios estaba creando con alguien más? No, “El SÓLO extendió los Cielos y La tierra”, “POR MI MISMO” dice Jehová, no por medio de alguien màs!!

La Biblia dice:

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos, y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;” (Colosenses 1:17)

imag destacadas termino de la creac

Fue necesaria la intervención del Verbo para la creación de las cosas, ya que “sin Èl” nada de lo que fue hecho hubiese existido. Por esto Juan dice: “era el Verbo”, demostrando con esto que nunca fue creado, sino que era el mismo Creador Eterno.

La Eternidad (de la palabra griega “Zoe”) significa: “Sin principio y Sin fin”, “La propia Vida de Dios” “La Vida que Dios tiene en Sí mismo” y es un atributo exclusivo de Dios que sobrepasa al tiempo. El tiempo mismo es parte de la creación de Dios, pero el Verbo, aún antes que existiera el tiempo “ya era”.

Siendo que la creación tuvo un principio, (y estamos hablando de toda cosa creada visible e invisible), detrás de ese principio tuvo que haber una causa por el cual ese principio llegó a existir, y esa causa era “el Verbo”.

Antes de la existencia de todas las cosas, ya sea de un átomo, una molécula, ángeles, querubines, etc, sólo existía un Ser, y ese Ser era Dios.

Por cuanto no existen dos creadores sino solo Uno, decimos que este Verbo el cual dio principio y creó todas las cosas, era “Dios mismo”; por lo tanto, el Verbo es Eterno.

 

 

 

donar


Leave your Comment