zodiacal

LA  BIBLIA  DE  LA  CONSTELACIÓN  ZODIACAL  (1ª parte)

cienciaLos astrónomos modernos han preservado y usan hasta hoy,los nombres antiguos para más de un centenar de estrellas que nos ha sido transmitido de antiguas generaciones,pero que ahora estos nombres son usados meramente como conveniencia,sin ninguna referencia a su significación.La antigüedad de los Signos del Zodiaco,o de las Constelaciones es indiscutible.Es por tanto,también,innegable la exactitud de los antiguos nombres de las estrellas que han llegado hasta nosotros,usándose y conservándose todavía en los mapas astronómicos.

Durante más de dos mil quinientos años el mundo estuvo sin poseer ninguna revelación escrita de Dios.No obstante,el apóstol Pablo asegura que el Señor dejó testigos en la creación: “Lo que de Dios se conoce es manifiesto entre ellos,pues Dios se lo manifestó.Porque las cosas invisibles de el,su eterno poder y divinidad,se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,siendo entendidas por medio de las cosas hechas,de modo que no tienen excusa (Romanos 1:19-20) Pero nos preguntamos ¿cómo podía ser conocido Dios? ¿cómo podían ser conocidas Sus “cosas invisibles” es decir,sus planes,sus propósitos y consejos desde antes de la fundación del mundo? A esto el apóstol maestro de los gentiles dice:¿Acaso no han oído? siguiendo y afirmando,Sí ciertamente.Nos preguntamos ¿cómo oyeron la voz de Dios? a lo que responde: “Por toda la tierra ha salido la voz de ellos,y sus palabras hasta los confines de la tierra”. ¿Qué palabras y qué mensaje? La respuesta es: ¡LOS CIELOS,EL FIRMAMENTO! Y que esto es así lo podemos ver al examinar el Salmo 19,en la que la primera parte se ocupa de la Revelación de Dios escrita en los Cielos,y la segunda de la Revelación de Dios escrita en la Palabra.

bibliaEstas dos revelaciones están yuxtapuestas la una a la otra.La primera es la revelación del Creador (Elohim) EN SUS OBRAS,mientras que la segunda revelación es la de YAHVEH DEL PACTO  en su Palabra.Es llamativo que mientras en la primera mitad del Salmo, “Elohim” es nombrado sólo una vez,en la segunda mitad, “Yahvéh” (Jehová) es nombrado siete veces,y de forma intensiva en el verso último (v. 14).Este extraordinario Salmo claramente nos muestra de modo enfático que los cielos contienen una revelación de Dios:”No hay lenguaje,ni palabras,ni es oída su voz” (v. 3).No obstante,profetizan,muestran conocimiento,anuncian la gloria de Dios proclamando propósitos y consejos.

Es mi propósito confeccionar varios artículos divulgativos respecto a este interesante y a su vez misteriosa manera de recibir el mensaje divino de las estrellas y el firmamento.En Isaías 40:26,leemos:”Levantad en alto vuestros ojos,y mirad:¿quién creó estas cosas? El que saca y cuenta su ejército;a todos llama por sus nombres;por la grandeza de su fuerza,y el poder de su energía,ni una faltará”.Y esta misma evidencia la hallamos en el Salmo 147:4 “Él cuenta el número de las estrellas;las llama a todas por SUS NOMBRES”.Muchos de esos nombres han llegado hasta nosotros.Nombres tan antiguos como son “Ash” (en relación con la Osa),”Cesil” y “Cima” (nombres hebreos en este caso); esto lo hallamos en Job 9:9: “Él hizo la Osa, el Orión.

ORIONY las Pléyades y las ocultas constelaciones del sur” (en hebreo: Ash, Cesil y Cima). Job 38:31-32 “¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatar las ligaduras de Orión? ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones del Zodiaco? (heb.”mazalot” de “mazal” constelación) o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?”
Isaías 13:10 dice: “Pues las estrellas de los cielos y sus constelaciones (Zodiaco) no darán luz…”.
Amós 5:8, dice: “Buscad al que hace las Pléyades y el Orión”.
En 2º Reyes 38:5, leemos: “Y asimismo a los que quemaban incienso a Baal,al sol y a la luna,y a los signos del Zodíaco,y a todo el ejército de los cielos”.
En Hechos 28:11 se menciona un signo zodiacal,el de los Gemelos,con el nombre de un barco:”El cual tenía por enseña a Cástor y Polux”.
En Job 26:13 encontramos un interesante relato de la constelación de “Draco”, el Dragón, que se halla entre la Osa Mayor y la Osa Menor: “Su Espíritu serenó los cielos; su mano traspasó la serpiente tortuosa”. 

La historia y tradiciones de diversos pueblos muestran que los doce Signos son los mismos.Los anales chinos,caldeos y egipcios son,según expertos,copias de Zodiacos más antiguos,llevándonos a unos 4.000 años a. de C.Según el historiador Josefo,los sabios de Israel creían que “Dios dio a los hombres anteriores al Diluvio tan larga vida para que pudieran perfeccionar aquellas cosas que habían inventado en la astronomía”. Las antiguas tradiciones persa y árabe señalan la invención a Adán,a Set y a Enoc.Se creía que todo se originó en la familia de Set,y que para que no se perdiera el misterio del conocimiento celeste, pues sabían de las dos juicios venideros,uno de agua y otro posterior de fuego,hicieron dos columnas,una de ladrillo y otra de piedra,describiendo todas las profecías de las estrellas en esos monumentos,para que si el Diluvio destruyera la de ladrillo,el monumento de piedra preservara la revelación -la gran Pirámide – (Josefo, I, cp.1-3).

El Movimiento de las Estrellas.En tiempos de la gran Grecia,el poeta Arato describe y explica los Signos y las Constelaciones que conocían los griegos de su tiempo (270 a. de C.) o que no conocían bien,después de que su sentido y testimonio había sido olvidado. El poeta griego hablaba de un Zodiaco mucho anterior (unos 4.000 años) a él;y debemos recordar que las estrellas,aunque muy lentamente,se mueven de su lugar.Además,hay otro cambio debido a una recesión lenta del polo de los cielos (unos 50  “cada año”) de modo que aunque “Alfa” en la constelación del Dragón era la Estrella Polar cuando se diseñó el Zodíaco,hoy día la Estrella Polar o “Alfa” forma parte de la Osa Menor.Ese cambio nos regresa a unos 5.000 años atrás.Ese movimiento que ha cambiado la posición relativa de estas dos estrellas ha hecho posible que la constelación “Cruz del Sur” sea invisible en las latitudes nórdicas.

Para un observador en la tierra,todo el firmamento,incluido el sol,parece dar vueltas en torno a un círculo una vez cada veinticuatro horas.Pero el tiempo que tardan las estrellas en dar la vuelta,difiere del tiempo que tarda el sol.Esta diferencia aumenta hasta una doceava parte  de todo el círculo cada mes,de modo que si dividimos el círculo de los cielos en doce partes,el sol parece que se mueve cada mes por una de estas partes o trechos.Este “camino”(en sánscrito, “Sodi”) seguido por el sol es llamado “ECLÍPTICA”. Cada una de estas doce partes se distingue,no por números o por letras,sino por IMÁGENES o  dibujos y nombres desde tiempos muy primitivos.Estos nombres han sido preservados hasta nuestros días en nuestros almanaques.Estas “imágenes” o “figuras” no son reales, pero han sido escogidas para unir a varias estrellas y ser identificadas con esa figura; son por tanto unas figuras como un recordatorio,siendo transmitidos sus nombres a lo largo de las generaciones hasta hoy.

Seguiremos este estudio con otros artículos que serán añadidos más adelante. Comprobaremos,asombrados,como estas antiguas imágenes de estrellas revelan a aquél que había de venir y que presentan “los sufrimientos de Cristo y su gloria subsiguiente”. No podremos hablar de todas las diversas constelaciones,pero sí de dos o tres de ellas. La primera de ellas será “Virgo” la Virgen.Estudiaremos el misterio de la Esfinge con cara de mujer y cuerpo de león.Y terminaremos con el glorioso Orión y las “siete hermanas” o Pléyades.Finalizaremos este recorrido estudiando el misterio de la Estrella de Belén que anunció el nacimiento del Redentor del mundo: Jesús el Mesías.

Estrella-de-Belén-1

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Todo ello será con el favor de Dios.
Dios les bendiga.

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  (2ª parte)

 

EL SIGNO VIRGO:LA SIMIENTE PROMETIDA DE LA MUJER 

¿En qué orden hemos de considerar los signos zodiacales? En los cielos forman un círculo sin fin,por lo que este “Libro Celestial” no tiene principio ni fin.¿Dónde está el principio y dónde está el fin de este círculo a lo largo del cual se mueve el sol constantemente? Popularmente hoy se comienza con ARIES (el Carnero),no obstante,y siguiendo a E.W. Bullinger (cifrar Bibliografía),comparando esta revelación celeste con la Revelación Escrita (Biblia),apreciamos que el punto de partida es VIRGO (la Virgen) y LEO (el León) es la terminación lógica del círculo zodiacal.Y de esto,a mi juicio,da testimonio la misteriosa Esfinge en Egipto,de lo cual hablaremos posteriormente.

En cuanto a los nombres modernos,en latín,nos encontramos con algunas dificultades. Algunos de esos nombres de las constelaciones son erróneos,ya sea porque han sido modificados,y otros,distorsionados de la verdad,como lo muestran los grabados más antiguos que nos han llegado de tiempos primitivos.Desde que la Revelación fue escrita en las Escrituras,ya no hubo necesidad de que fuera preservado este Libro de Revelación celeste. Con el tiempo esa Revelación del Zodíaco se perdió entre las naciones por la vana imaginación de los pensamientos de sus corazones.La mitología griega,es un claro ejemplo de ese alejamiento y olvido de su verdadero significado. Abramos pues las primeras “páginas” de este gran volumen celeste,DESARROLLANDO su contenido y luego COMPARANDO esa verdad con la que más tarde se escribió en las Sagradas Escrituras.

EL REDENTOR,SU PRIMERA VENIDA.Este signo está compuesto por VIRGO y tres constelaciones más,COMA, CENTAURUS y BOOTES.La primera gran profecía bíblica la encontramos en Génesis 3:15…”Y pondré enemistad entre ti y la mujer,y entre tu simiente y la simiente suya;ésta te herirá en la cabeza y tú la herirás en el talón”.Esto se planea y se desarrolla tanto en el Libro como en los cielos.Y ciertamente,se halla la raíz de todas las antiguas tradiciones y mitologías que se deformaron y corrompieron de la verdad original.

VIRGO2 está representada como una mujer con una rama en la mano derecha y algunas espigas de trigo en la mano izquierda.El nombre de este signo en hebreo es Behuláh, “una virgen”;en árabe es conocida como “una rama”,y también “Sunbul”,espiga de trigo (Isaías 11:1).La Biblia no sólo nos habla de una mujer,sino que posteriormente nos define su nacionalidad israelita,de la simiente de Abraham, y de la línea del rey David.También sería una virgen como está escrito (Isaías 7:14; Mt. 1:23).Otras profecías están relacionadas con otra venida triunfal y gloriosa en juicio:Isaías 9:6-7;Lucas 2:11 y 1:32-33.

El signo de VIRGO apunta a una virgen como personaje prominente;mientras que en la primera de las tres constelaciones de este signo donde la mujer aparece otra vez se halla el nombre COMA,en donde un niño es el personaje principal.Virgo contiene 110 estrellas,una de 1ª magnitud,seis de 3ª,diez de 4ª,etc.La estrella más brillante en   VIRGO tiene un nombre antiquísimo que podemos ver en los mapas de estrellas y está en hebreo como “Tsemej”,y en árabe “Al Zimaj”,que significa “la Rama”.Se encuentra en las espigas de trigo que sostiene su mano izquierda.Hoy día,los astrónomos la conocen con el nombre en latín de “Spica” espiga de trigo. Pero esto esconde la verdad

que refleja “Al Zimaj” es decir “la Rama” o “Retoño”.En la Biblia aparece unas ocho palabras hebreas que sugieren la idea de Retoño,y es el término “Tsemej” o “Tsemaj” el que se usa exclusivamente cuatro veces para el Mesías (Zac. 6:12; 3:8; Isa. 4:2;Jer. 23:5-6). Esta es la Rama o Retoño profetizado por la estrella Al Zimaj, en la espiga de trigo. La estrella beta se llama Zavijaveh, que significa “la gloriosamente hermosa” (Isaías 4:2). La estrella épsilon, en el brazo que lleva la rama, se llama Al Mureddin que significa “que descenderá” o “que tendrá dominio” (Salmos 72:8).Es conocida también por la palabra caldea Vindemiatrix,significando “la rama” o el “hijo que viene”.Otros nombres de estrellas en este signo no identificadas son:Subilah (Is. 44:4) Al Azal “ramita” (Is. 18:5) Subilon, “espiguita de trigo” (Is. 17:5).Los griegos,que ignoraban el origen divino y la enseñanza del signo llamaban a Virgo “Ceres”,con sus espigas de trigo en la mano.En el templo de Denderahn en Egipto,cerca de 2.000 a. C. era conocida como Aspolia,”espigas de trigo”,pero también como “la semilla”,dando a entender que aunque se ve a la mujer,es su Simiente la que es el gran tema de la profecía zodiacal.Pasemos ahora a los tres,digamos,”puntos o secciones” de este gran capítulo de Virgo,que nos darán más detalles para poder interpretar sus enseñanzas.

COMA (la mujer y el niño):El Deseado de todas las naciones.La primera constelación de Virgo explica que esta “Rama” o “Retoño” que viene será un niño,y que sería el “Deseado de todas las naciones”

1El nombre antiguo de esta constelación es “Comah”, “el deseado”, “el anhelado”. Esta misma palabra, según creemos fue usada por el Espíritu Santo en esa misma relación en Hageo 2:7:”Y vendrá el DESEADO de todas las naciones”.Los Zodiacos antiguos representaban esta constelación como una mujer con un niño en sus brazos.Albumazar (Abu Masher) astrónomo árabe musulmán del siglo VIII d. C.escribió algo sorprendente:”Hay en la primera constelación,según los persas,los caldeos y egipcios,que enseñan Hermes y Ascalio,una mujer joven cuyo nombre persa denota una virgen pura,sentada en un trono,alimentando a un niño que tiene UN NOMBRE HEBREO y que algunas naciones llaman IHESU,con el significado de ISA,que en griego es llamado CHRISTOS”.

En los mapas astronómicos modernos no hallamos esta imagen:¡encontramos en cambio una mujer con una peluca! Y esto se debe,según eruditos en Historia Universal,que Berenice,esposa de Ptolomeo III,rey de Egipto,cuando su marido fue a una expedición peligrosa,hizo voto de consagrar su hermoso cabello a Venus,si su esposo volvía sano y salvo.Su cabello,que fue colgado en el Templo de Venus,fue luego robado,y para consolar a Berenice,Conon,un astrónomo de Alejandría (283-222 a. C.) ¡hizo correr la voz de que Júpiter se lo había llevado y había hecho de él una constelación!.

Vemos en este caso,como en otros la transición de cómo los lenguajes antiguos a los modernos contribuyó a oscurecer el significado.El nombre hebreo era COMÁH (deseado);pero los griegos tenían una palabra para designar al cabello,”Co-me”,cuando fue trasladada al latín lo hizo en la forma de “coma”,y así llegó a denominarse en “Coma Berenice” (el cabello de Berenice),tal como nos ha llegado esta constelación.Tenemos hoy la perversión de una peluca de mujer en vez del “Deseado de todas las naciones”. Otra prueba de que se ha deformado el original a través de los griegos y latinos lo vemos al constatar cómo era conocida esta constelación por los antiguos egipcios

Egipto 3Shes-nu, “el lugar-nido-deseado”.Y como mencionamos antes,en el Templo de Denderah en Egipto (2000 a. C.)no tiene ningún rastro de cabello,sino la pintura una figura de una mujer con un niño.Incluso Shakespeare lo relata en su “Tito Andrónico” cuando describe de una flecha disparada al cielo al “buen niño en la rodilla de la virgen”.

Esta constelación no tiene ninguna estrella verdaderamente brillante,pero sí muchas de 4ª y 5ª magnitud.En conjunto contiene 43 estrellas,10 de 4ª magnitud y el resto menores.Algunos creen como probable que fue en esta constelación de “Coma” en donde apareció la “Estrella de Belén”,que sería una Estrella Nova.Pero dejaré tan interesante tema para otro artículo final en el que desarrollaremos esta teoría y otras que tratan de explicar el fenómeno sideral en la natividad de Jesús.

Hasta aquí,finalizamos este breve estudio del signo zodiacal de VIRGO y su constelación conocida como COMA, la cual revela que la futura “Simiente de la mujer” tenía que ser un hijo que nacería,un niño que sería dado.Pero,tenía que ser aún más que eso:tenía que ser Dios y hombre que llegaría ha ser “herido” y “atravesado”.Pero esta es la lección de las siguientes constelaciones de Virgo:CENTAURUS Y BOOTES.

Esperamos continuar para las próximas fechas.Eso será con el favor de Dios. Shalom.


(3ra. Parte)

 

CENTAURUS (El Centauro). La Ofrenda por el pecado despreciada

virgo

Este conjunto de estrellas se ha figurado como un ser con dos naturalezas. Los mejores y antiguos orientalistas opinan que el actual nombre de esta constelación es BEZEH en hebreo;y en árabe AL BEZE. Los dos términos significan “DESPRECIADO” (Jemieson, Celestial Atlas 1822). Y esta palabra es exactamente la que se describe en el libro del profeta Isaías para indicar al siervo sufriente: “Fue despreciado y desechado de los hombres”. (Is. 53:3)

Esta constelación contiene treinta y cinco estrellas,dos de 1ª magnitud una de 2ª,seis de 3ª,nueve de 4ª,etc. Al estar pegada junto a las cuatro brillantes estrellas de la Cruz del Sur se despliega un hermoso panorama en las latitudes australes. La estrella más brillante de Centaurus se halla en la pata delantera del caballo, cuyo nombre antiguo es Tolimán que significa el “antes y el después”, recordándonos a quién es, era y será, es decir al Todopoderoso (Apc. 1:8). Esta estrella es cambiante brillando a veces más, su nombre es conocido por los antiguos. Ahora, sorprende que esta constelación también sea conocida con otro nombre hebreo el cuál es Asmeat, que significa o conlleva la intención lingüística de “expiación del pecado”. (Como la encontramos en Isaías 53:10).

Su nombre en griego es Jeirón, o sea “atravesado” o también “que atraviesa” en las fábulas griegas Jeirón era famoso por su gran destreza en la caza, en la medicina, música,atletismo y profecía. Los héroes más notables de la mitología griega son mencionados como discípulos suyos. Se creía que era inmortal pero de modo voluntario aceptó la muerte,y durante una lucha contra un jabalí fue herido mortalmente por una flecha envenenada. Trasmitió su inmortalidad a Prometeo,y por ello fue colocado entre las estrellas. Podemos apreciar como esta fábula es una triste deformación de la Revelación primitiva que recibió Set y Enoc que posteriormente Noé trasmitió a su hijo Sem,quien fue el último y gran maestro de ese legado adámico. Es mi opinión particular que también Job y otros patriarcas poseían en mayor o menor medida esta revelación zodiacal. La verdadera revelación,puede verse de forma vaga en esas tradiciones deformadas de los griegos en que podemos distinguir DE QUIÉN HABLA: El Maestro y Profeta que “fue haciendo bien a todos” pero que “fue desechado y despreciado de los hombres” entregando su vida para que otros pudieran vivir.

Es una de las constelaciones más bajas de todas,hacia el sur encima de la Cruz del Sur como ya dijimos,lo que habla de su propia muerte.El dibujo que muestra la ilustración que ponemos,muestra el acto de destruir el enemigo. Por tanto,vemos que estas ilustraciones nos dicen que sería un niño de la Simiente de la promesa,que crecería y se robustecería en espíritu y sería lleno de sabiduría (Lucas 2:40) y que como hombre teniendo las dos naturalezas sufriría y moriría.Veamos a continuación que nos muestra este “libro de estrellas” en la tercera y última sección de este capítulo del Primer Libro del Zodíaco.

BOOTES (El que viene) esta interesante constelación desarrolla aún más el conocimiento de este misterioso y maravilloso personaje. Como puede observar en la ilustración,se le pinta como un hombre que anda rápidamente con una lanza en la mano derecha y una hoz en la izquierda.

bootes

Los griegos lo llamaron Bo-ö-tes,que procede de la raíz hebrea BO del verbo “venir” significando “el que viene”.Esto nos evoca el Salmo 66:13

“Delante de YHVH que ya llega; ya viene a juzgar la tierra.Juzgará al mundo con justicia,y a los pueblos con su verdad.”  

Aunque no hay unanimidad,algunos eruditos creen que su antiguo nombre fue ARTURO (ver Job 9:9 versión RV 1909) Y esto es debido a que su estrella más brillante situada en la rodilla izquierda es conocida por “Arcturus” cuyo significado es conocido como “El Guardián” hebreo “Somer” y la intencionalidad del término conlleva el sentido de “El Guardián que viene”.Los antiguos egipcios lo llamaban SMAT “uno que gobierna,rige”. Otro nombre por lo que era conocido es BAU reminiscencia del más antiguo BO,que como ya dijimos significa “el que viene”.

Otra de las estrellas situada en la lanza se llama Al Katurops,significando “el que pisa” (el retoño que pisa). Observamos la estrella MIRAC debajo de la cintura en el lado derecho,cuyo significado es “como una flecha” es decir “el que viene como una flecha” esta estrella es conocida también como Mizar o Izar,que significa “preservar o guardar”. La estrella Mufride (en la parte baja de la pierna izquierda) nos habla de “el que separa”. Mientras en la cabeza distinguimos la Beta que se llama NEKKAR, esto es “el atravesado” como lo hayamos ese término en Zacarías 12:10 una persona que sería asesinada y que posteriormente cambiaría la actitud en los habitantes de Jerusalén con respecto a la víctima unido a una remisión de los pecados. El Texto dice: “Y mirarán hacia Mí,a quien traspasaron”. El mensaje celeste nos trata de comunicar que este juez que viene es el mismo que fue atravesado. Para cerrar este primer “Libro” de Virgo,hallamos a la estrella MERGA. “El que magulla o hiere” (justo en el filo de la hoz) que nos hace regresar al principio a Génesis 3:15.

Hemos aprendido que el signo de VIRGO nos muestra la Persona de la Simiente Prometida desde el principio al fin,desde la primera promesa del nacimiento del niño con nombre hebreo,el niño Yeshúa de Betlejem,hasta la aparición final del gran Juez y Segador que recogerá su cosecha en la tierra. Esto corre en paralelo con Apocalipsis 14:15-16 cuando dice: “Del santuario salió otro ángel,clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz,y siega; porque la hora de segar ha llegado pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube, metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada”.

Vemos a la mujer “behulá” virgen cuya Simiente había de aplastar la cabeza de la serpiente,como un humilde retoño de Yahveh,hombre perfecto y Dios perfecto,Emanuel “Dios con nosotros” y aún así despreciado y abandonado por los hombres,entregando su vida en rescate por otros para que puedan tener vida,vida para siempre.Pero lo vemos también después en triunfo y poder viniendo a juzgar la tierra. Y aunque es sólo un capítulo del Primer Libro celeste,no obstante contiene el esquema de todo el volumen zodiacal completo en sí mismo,por lo que se refiere a la Persona del que ha de venir. Al igual que el libro de Génesis,el signo de Virgo es el semillero que contiene el todo;todo se halla dentro de el. Aunque es sólo el primero de doce capítulos nos predice, si sabemos mirar cómo se debe el fin o propósito del mensaje: “los sufrimientos de Cristo y la gloria que había de seguir”.

Esperando haya sido de edificación para su vida espiritual,cerramos aquí este capítulo,pero con el propósito de continuar los próximos días con otro capítulo de este “Libro celeste”,o Biblia del Zodiaco que nuestro amado Padre Dios plasmó en sus cielos para alabanza suya y bendición de su pueblo. Si Dios quiere.

Shalom.


 

(4ª PARTE)

 

TAURUS (el Toro) El Mesías, el Juez que viene para juzgar a toda la tierra.Taurus 1.fw

En esta ocasión vamos a mostrar la constelación de TAURUS. Y siguiendo el orden establecido por E.W. Bullinger, hemos disertado sobre el “primer libro” cuyo tema es la primera venida del Redentor con los sufrimientos de Cristo”, llegando a referirse también a “la gloria que ha de venir”. Ahora, hemos saltado algunos signos, como Aries, Libra, Capricornio, para introducirnos en este apartado de la venida de Cristo como Juez para terminar en el “cuarto capítulo” (Auriga-el Pastor) con su triunfo consumado.

Taurus muestra una imagen de un toro que se precipita arrastrando y destruyendo todo con su fuerte energía. Para los egipcios, la antigua verdad trasmitida por los antediluvianos y, lo más probable por Sem hijo de Noé, se había olvidado; de ahí que lo llamen Isis “el que salva o libra”, y Apis “el jefe o cabeza”. En caldeo es conocido por Tor, en árabe Al Thaur; en griego por Tauros, en latín Taurus, etc. Entre los hebreos su nombre más común es Shur, procedente de una raíz que significa “viniendo y rigiendo”. Hay otra palabra en hebreo que se usa de forma poética en general es Reem, que lleva la idea de “exaltación, supremacía o preeminencia”. Las estrellas de Taurus se muestran brillantes, con no menos de 141. La más brillante, alfa, (en el ojo) tiene un nombre de origen caldeo,Aldebarán que significa ” líder o gobernador”. Otra estrella algo menos brillante la encontramos en la punta del cuerno izquierdo con el nombre árabe de El Nath, es decir, “el herido o inmolado”. ¿Quién le puso ese nombre? Esa es una clara indicación profética de que este Señor que vendría sería primero inmolado como sacrificio.

Podemos apreciar fácilmente a un grupo de estrellas conocidas por su nombre de origen griego como las Pléyades. Nos viene su nombre de la traducción al griego o Septuaginta (LXX), cuyo significado es “la congregación del Juez”. Fue traducida del hebreo Kimah, “acumulación o montón”, y aparece en Job 9:9; 38:31-32; y en Amós 5:8. Son conocidas popularmente desde muy antiguo como “las siete hermanas”, y a veces se las ha considerado erróneamente como una constelación aparte. Este grupo de estrellas se las puede ver en el cuello del toro. La más brillante de ellas es Al Cyone, ósea, “el Centro”; es por ello que se la había considerado el centro del universo. Llama poderosamente la atención su nombre en siríaco o arameo occidental (el hablado en Galilea) que es Succot, que es el plural de Succá, y cuyo significado es ” tiendas o tabernáculos”, como los hechos por los israelitas en el desierto y que posteriormente hicieron para la fiesta de Sucot o Tabernáculos hasta nuestras fechas de generación en generación. ¿Significará esto las siete edades de las Iglesias o Candeleros descritas en el libro de Apocalipsis 1:9 y ss.? Lo cierto es que junto a este grupo de estrellas hay otro grupito en la cara del toro conocidas por Las Hyades, significando “las congregadas”. ¿Representan a otro grupo de salvados por el Señor y Redentor? Por demás, encontramos otras estrellas que significan “pertenecientes al Juez”, “centro o fundamento”, “la abundancia”, “el centro” (Paliceum, Wasat, Al Turaiya, Viergiliae).

El centro del mensaje es que toda esperanza de la creación del mundo, de Israel, de la Iglesia, gira en torno al hecho que “Jesús vuelve otra vez”, y que cuando venga, sus santos, “las siete hermanas”, “las hijas del Rey” -como Las Pléyades y Las Hyades- reinarán con El. Cuando El venga a Reinar y juzgar, la Iglesia no está en el mundo en juicio. Por tanto cuando “leemos” en Taurus, tenemos que entender que su iglesia estará con El, libre de todo juicio. Este signo está de acorde con la profecía de Enoc: “He aquí vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos” (Judas 14,15). Antiguas tradiciones cuentan que las tribus de Israel llevaban los signos zodiacales en sus respectivas banderas o estandartes. Y esto concuerda con la bendición de Jacob y la bendición de Moisés (Gén. 49; Deut. 33). Taurus fue asignado a José, recayendo luego en sus dos hijos Efraín y Manasés como si fueran dos poderosos cuernos: “Como el primogénito de su TORO es su gloria, y sus alas como astas de búfalo; con ellas acorneará a los pueblos hasta los fines de la tierra; tales son los millones de Efraín, tales son los millares de Manasés” (Deut. 33:17). “Embestir” no es tarea solitaria del hombre creyente, sino de Dios (ver Salmo 44:5). Como el signo Taurus nos muestra, la arrogancia y la altivez de los impíos será castigada (Is. 13:11, 15). Isaías también profetizó:

“Porque he aquí Yahvéh sale de su lugar para castigar al morador de la tierra

por su maldad; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella,

y no encubrirá ya más a sus muertos.” (Isaías 26:21)

Las dos Biblias, la celeste y la escrita, dan un testimonio de unidad respecto a la profecía del Juez que viene y del juicio que se acerca. Obviamente, no es un toro literal el que se acerca, se trata de un hombre, un hombre glorioso conocido como “El Hijo del Hombre”. Esto lo vamos a ver desarrollado en la primera de las tres constelaciones pertenecientes a este gran signo. 

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ORION (El Príncipe que viene) La luz del Redentor en los cielos. Como hemos ya aludido en otras ocasiones, el antiquísimo Templo de Denderah (descubierto en Egipto y luego trasladado piedra a piedra a Francia) se puede apreciar un antiguo Zodíaco en donde vemos a un hombre saliendo e indicando las tres brillantes estrellas Rigel, Bellatrix y Betelguese  como suyas. El nombre de este hombre poderoso es conocido por Ha-ga-t, que significa “este es el triunfador”. Los caracteres jeroglíficos debajo dicen Oar, lo mismo que Orión, que en la antigüedad se vocalizaba como Oarión, una raíz hebrea que significa “luz”. En el antiguo acadio era Ur-aná, ” la luz del cielo”.

Orión es la más brillante de todas las constelaciones, y al llegar al meridiano el espectáculo es de gran esplendor porque se ve acompañada de otras constelaciones cercanas.Es la vista más gloriosa en el firmamento que nadie pueda imaginar; y esta vista es visible desde todo el mundo habitado, porque la línea equinoccial pasa por medio de Orión. El mundo primitivo conocía de esta constelación, y una prueba de ello lo hallamos en el libro que lleva el nombre de Job, como ya hemos mencionado (Job 9:9; 38:31; Amos 5:8) En hebreo su nombre es Jesil, significa “el fuerte, el valiente”. Contiene 78 estrellas, dos de ellas de 1ª magnitud, cuatro de 2ª,cuatro de 3ª,dieciséis de 4ª,etc. Un poco más abajo se halla una nebulosa. Con un buen telescopio se puede ver la gloria y refulgencia de esta gran “Luz” que nos evoca aquella Escritura de antaño: “¡Levántate, resplandece, porque tu luz ha venido!”. 

La ilustración representa sin duda, “la Luz del mundo”. El pie izquierdo lo tiene puesto sobre la cabeza del enemigo. Sus lomos están ceñidos por tres brillantes estrellas; y tiene colgando una espada aguda. El mango de la espada prueba la identidad de este poderoso príncipe. De nuevo se muestra que es “el Cordero que fue inmolado”, ya que en esa espada, ¡hay la cabeza y cuello de un cordero! en su mano derecha hay una porra,y en su izquierda sostiene la prueba de su victoria: la cabeza y la piel de un león rugiente. Es pues lógica la pregunta que muchos se hacen respecto a este magnífico personaje (ver Jeremías 30:21…) ¿Quién es este? Los nombres de las estrellas nos dan la respuesta. Veamos.

La más brillante (en el hombro derecho) se llama Betelgeuse, “la venida del retoño” (Malq. 3:2). La segunda, (en el pie izquierdo) es Rigel o Rigol,que significa “el pie que aplasta”. Si se observa, el pie está levantado y puesto sobre la cabeza de un enemigo, con la intención de aplastarlo. Por ello el nombre de la estrella nos describe el acto. La tercera,(en el hombro izquierdo) se llama Bellatrix,significando “que viene rápidamente o destruye”. El nombre de la cuarta estrella (una de las tres del cinturón) nos hace recordar la historia de su humillación,pues se llama Al Nitak, “el herido”. De forma semejante la estrella Saf (en la pierna derecha) quiere decir “herido”, que es la misma palabra usada en la profecía de Génesis 3:15. Por ello,Orión está unido a esa profecía dada en Eden. Al igual que Oficus, tiene una pierna herida, mientras con la otra aplasta al enemigo. Otras estrellas confirman este sentido, como Al Rai, “el que aplasta”, y Thabit (hebreo, “pisotea”). Otros nombres claramente se refieren a su persona: Al Giauza (“la rama”); Al Gebor, (árabe “el poderoso”); Al Mirzam. (“El que rige”); Al Nagjed (“el príncipe”); Niflá (caldeo, “el poderoso”); Nux (hebreo “el fuerte”). Algunos nombres señalan a su venida, como Betelgeuse y Bellatrix, como ya dijimos; Heka (caldeo “venida”); y Meissa (hebreo “el que retorna”). Este es el testimonio de las estrellas de Orión, testimonio que ha nuestro parecer, luego fue escrito. Este Príncipe de Gloria, herido por nuestros pecados, se levanta para liberarnos. Esta es la redención que proclama el profeta:

“YHVH saldrá como un valiente, y como hombre de guerra

despertará celos; gritará, voceará, se mostrará fuerte

contra sus enemigos; desde mucho he callado,he guardado

silencio,me he contenido; daré voces como la que está de

parto, resoplando y jadeando juntamente” (Isaías 43:13-14).

Esta es la “gloria de Dios” que los cielos declaran constantemente, como dice el Salmo 19:1. Todo apunta al día bienaventurado en que la tierra será llena de Su gloria, y cuando “la gloria del Señor será revelada y toda carne la verá” (Is. 40:5). La gloria y hermosura de Orión así también lo declara en la noche. 

Ya solo nos queda de este signo las constelaciones de ERIDANUS (rió de ira para sus enemigos), y AURIGA (el Pastor que da seguridad a los redimidos).

 

Shalom.


 (5ª PARTE)

 

 

E R I D A N U S (el río del Juez)

El río de ira para sus enemigos.- Este río aparece como saliendo del pie de Orión. rio-de-juicioAlgunos han visto en esta ilustración al río Po, o incluso al Éufrates. No obstante dado su significación y posición, se ve en él “el río del Juez”. Es conocido en egipcio como Peh-tat, “la desembocadura”. Esta inmensa constelación está dibujada a menor escala que las otras, constando de 84 estrellas: una de 1ª magnitud, una de 2ª, ocho de 3ª, etc. La más brillante (en la desembocadura) es conocida como Ajernar, es decir, “parte inferior del río”. La siguiente (en la fuente) es Cursa, “inclinada”. En el recodo del río aparece Zourac (árabe) que significa “el que fluye”. Otras estrellas son Pheat y Ozha, “boca” (de río) y “que sale”, respectivamente.

 

Este río fluye a partir de Orión y va descendiendo hasta que se pierde de vista. El monstruo Cetus trata en vano de pararlo. El juicio es imparable y se dirige a los malos, los cuales serán echados en el lago de fuego. Aún los mitos griegos lo asocian con fuego. Según sus fábulas, Phaeton (probablemente la estrella Pheat) conduciendo un carro del sol, fue lanzado al río en donde fue consumido por el fuego. A causa de esa guerra la tierra sufrió mucho, siendo quemadas grandes superficies de la misma. Dos ideas fueron preservadas, el juicio y el fuego. El gran poeta Arato lo expresa así al respecto: ” Porque allí, pisado por plantas celestiales, avanza Eridano, hinchado por las lágrimas que brotan, desde el pie levantado de Orión”. Las S. Escrituras, en el libro de Daniel, nos relata la visión del profeta, cuando escribe: ” Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de muchos días, cuyo vestido era blanco como la nieve… su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. UN RÍO DE FUEGO PROCEDÍA Y SALÍA DELANTE DE EL; millares de millares… “. Aquí vemos al auténtico y verdadero Orión. Este es el Río del Juez, como también lo expresa dicho profeta: ” Y el Juez se sentó y los libros fueron abiertos” (Daniel 9:9-11).

El Salterio también dice al respecto: ” Fuego irá delante de Él; Y abrasará a sus enemigos alrededor. Sus relámpagos alumbran al mundo, y la tierra lo ve y estremece, los montes se derriten como cera delante de YHVH, delante del Señor de toda la tierra.” (Sl. 97:3-5). “Vendrá nuestro Dios, no callará; fuego consumidor hay delante de Él, y tempestad poderosa le rodea”. (Sl. 50:3).

Habacuc describe de esta forma la venida del Señor: “Y el resplandor es como la luz del sol: delante de su rostro va la pestilencia, y a donde quiera que va, salen carbones encendidos” (Hab. 3:5). Existe una gran semejanza entre estos Textos sagrados y Orión y Erídano (Eridanus). El profeta Isaías vio “UN TORRENTE DE AZUFRE” encendido por el propio Elohim (Is. 30:27-33). Al profeta Nahúm se le mostró en visión al Dios de Israel enojado por la injusticia del mundo, y “Su ira se DERRAMA COMO FUEGO” (Nahúm 1:5-6). En Isaías de nuevo leemos: “… Porque el Eterno juzgará con FUEGO y con su espada a todo hombre” (Is. 66:15-16).

Y que esto es así, también dan testimonio las escrituras griegas del Nuevo Testamento cuando nos habla del “Día del Señor”, cuando sea revelado el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, “EN LLAMA DE FUEGO, para dar retribución a los que no conocieron a Dios ni obedecen el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesa. 1:7-8).

Este es el verdadero Erídano; ya no una simple figura, sino la dura realidad. Las estrellas, bolas de fuego, nos dan “palabras” que no son oídas, pero son verdaderas para que los hombres presten atención al solemne aviso y “huyan de la ira venidera”.

Entonces, podemos preguntarnos: ¿Y quién podrá soportar el día de su venida? o ¿quién podrá estar en pie cuando Él se manifieste? (Malq. 3:2). ¿Quién se sostendrá delante de Su ira? ¿Y quién quedará en pie en el ardor de Su enojo? (Nahúm 1:6). ¿Existe una respuesta a estos interrogantes? Sí, mi hermano y amigo que lees este breve escrito. ¡La respuesta la hallamos en la siguiente ilustración y mensaje que despliega la siguiente constelación!.

 

A U R I G A (el pastor)

32aurigaSeguridad para los Redimidos en el día de la ira.- La respuesta a la inquietante pregunta sobre “quién podrá estar en pie en el día de Su venida”, la hallamos en Isaías 40:10-11: “… Como un pastor apacentará su rebaño; en su brazo recogerá los corderos, y en su seno los llevará. Pastoreará suavemente a las recién paridas”. Y esto es precisamente lo que nos presenta esta sección celeste al hablar del juicio venidero. Vimos al Toro embistiendo; el río de fuego del Juez, y ahora vemos al Gran Pastor. Contemplamos a ese humilde pastor sentado sobre “la Vía Láctea”, sosteniendo en su hombro a un macho cabrío. Éste se le acerca al cuello como asustado por el terrible Toro que embiste. El pastor, en su mano izquierda, sostiene a su vez a dos cabritillos, casi recién nacidos, que balan temblando de miedo. Arato escribió: “Es grande y brillante pero los cabritos brillan débilmente en la muñeca de Auriga”. Y, ¿acaso no nos da fehaciente testimonio de este Buen Pastor que recoge a los corderos en sus brazos las Escrituras hebreas? …“Por tanto Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más servirán para el pillaje” (Ezq. 34:22). “… Y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice el Señor” (Jer. 23:4).

AURIGA procede de una raíz hebrea que significa “un pastor”. Es una hermosa constelación de 66 estrellas. La más brillante (en el cuerpo del macho cabrío) es conocida por el nombre hebreo de Alioz, “cabra”. En latín es conocida por Capella, significando lo mismo. La siguiente está en el brazo derecho del pastor y se llama Menkilinon, “atadura o cuerda de cabras”, indicando que de ninguna manera se van a perder más, ya que están atadas por cuerdas de amor al Pastor, para siempre. Otra estrella es conocida como Maaz, que significa “hato” (de cabras o de ovejas en general).

¿Quién es este pastor o a quién representa? La respuesta es obvia cuando nos fijamos en la brillante estrella en el pie derecho, cuyo nombre es El Nath, ¡”el herido o inmolado”! Recordemos a Aquél que fue herido en el talón. Es el buen pastor que su vida da por sus ovejas (Juan 10:11) es el Gran Pastor “que ha vuelto de los muertos” (Heb. 13:20), y que ahora es el Príncipe de los pastores (1 Pedro 5:4) que viene pronto en ese día de su gloriosa parusía. Y para enfatizar la identidad de este amante pastor nos encontramos con la estrella de nombre Aiyuk, que significa “herido en el pie”. ¡Alabado sea su bendito Nombre!

Esta constelación, en latín la palabra auriga significa “cochero” que dirige el carro, y por ello, según algunos la cuerda en su mano derecha son sus riendas. Pero aquí no hay caballos, y no tiene sentido que un cochero tenga cabritos en las manos. Esta interpretación es puramente humana. Cuando se observa el famoso Zodíaco de Denderah, encontramos la misma verdad de hace 4.000 años. Allí, en ese templo egipcio, encontramos a un Hombre que en vez de llevar ovejas lleva un cetro, y se llama Trun, ósea “cetro o poder”. En el puño del cetro lleva la cabeza de una cabra, y en su base, donde lo sostiene la mano, termina en una cruz. Es conocido que para los antiguos

egipcios la cruz era un símbolo de vida. Y recordemos que ellos no sabían absolutamente nada de la muerte en una cruz. Vemos pues un símbolo de vida y salvación para las ovejas del rebaño cuando venga el Juez a reinar y regir en juicio. Aunque varíe un poco esta presentación, la verdad es la misma.

Si conjuntamos la enseñanza de las dos constelaciones, Erídano y Auriga, nos hará recordar, como un eco estelar, lo escrito en Malaquías 4:1-3: “Porque he aquí que está para llegar aquél día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán como un rastrojo; aquél día que está para llegar los abrasará, dice el Señor de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. MÁS A VOSOTROS los que teméis mi Nombre, os nacerá el Sol de Justicia, y en sus alas traerá salvación, y saldréis y saltaréis como becerros del establo. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día que en que yo actúe, dice el Señor de los ejércitos”.

El Salmo 37 anima a los fieles asegurando que “El Señor les ayudará y los librará; los libertará de los impíos, y los salvará, por cuanto en El esperaron” (vv. 38-40).

Hoy, en el mes bíblico de Elul, todo judío fiel, cada atardecer de ese mes lee el Salmo 27. Es un mes de preparación, de arrepentimiento o teshuvá para alinear su vida con la voluntad de Dios. Y es así ya que el primer día del siguiente mes, es decir, Tishrí, suena el shofar y las trompetas anuncian el “día de juicio”. Esa es la fiesta que tipifica “el rapto” o arrebatamiento y las Bodas del Cordero. Esa fiesta, la de “Las Trompetas”, es también conocida como la de “la puerta abierta”, ya que a los diez días, en Yom Kipur (día de la Expiación) la puerta se cierra. “Porque él me esconderá en su tabernáculo EN EL DÍA DEL MAL; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto…” (Salmo 27:5).

Sólo nos queda extender la invitación a todos los que por voluntad divina lean estos sencillos renglones, y atiendan este solemne aviso. Huyan al refugio provisto por Dios ahora, mientras vivimos en tiempo de gracia o bondad inmerecida del Señor. Él todavía está exclamando: “¡Miradme a Mí y sed salvos, todos los confines de la tierra! “

Jesús dijo: “YO SOY EL BUEN PASTOR; EL BUEN PASTOR SU VIDA DA POR LAS OVEJAS” (Jn. 10:9).

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P.D. El próximo Artículo terminará este ciclo. Estudiaremos sobre la Estrella de Belén. Dios les bendiga.

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(6TA PARTE) 

 

LA ESTRELLA DE BELÉN 

 

En años recientes, muchos astrónomos e historiadores ?han?tomado muy en serio el relato evangélico de la estrella de Belén, relacionándola especialmente con los registros astronómicos chinos, los cuales son asombrosamente detallados y certeros. Desde luego, las conclusiones varían, pero se hace evidente que un cometa con cola fue observado por los chinos durante más de 70 días en el 5 a.C. ¿Fue esta “estrella” la que orientó a esos “magos” u observadores de las constelaciones? no sabemos. Se ha explicado, en términos generales, en tres formas el acontecimiento estelar: como un cometa mayor; como una conjunción planetaria o secuencia de conjunciones; o como una estrella supernova. La conjunción?ocurre cuando dos o más planetas parecen encontrarse muy cerca unos de otros, tal como ocurrió tres veces con Júpiter y Saturno?en el 7 a.C. de lo cual hablaremos más tarde. Esto llamaría poderosamente la atención en aquél mundo de la época de Cristo. Una “supernova” ocurre cuando una estrella explota con gran violencia y se vuelve extraordinariamente brillante (como unas cien veces más brillante que el sol) por un breve lapso de tiempo, para luego desaparecer y volverse insignificante. 

El relato de “la estrella de Belén” sólo la encontramos en el evangelio de Mateo, que, en comparación con los otros dos sinópticos, es “el más judío” de los tres. A Israel le estaba prohibido adorar la luna y las estrellas como lo hacían otros pueblos vecinos. Pronosticar y profetizar fue duramente criticado en la generación de Isaías (cf. Is. 47:13). Tanto es así, que en la literatura rabínica existe un término para referirse a los gentiles o paganos con la abreviatura hebrea “akum”, significando “adoradores de la suerte, y de las estrellas”. El pueblo que recibió las Tablas de los Diez mandamientos escritas “con el dedo de Dios” no tenía ninguna “estrella de la suerte” en la que puedan buscar su horóscopo. Tenemos que recordar aquí, que el término “mazal” tiene tanto el significado de suerte como el de estrella. Siendo pues Mateo un fiel judío extrañaría que mencionara este fenómeno si no fuera realmente histórico. Mateo capítulo 2 nos presenta el hecho como un milagro o como un fenómeno extraordinario. Ante la crítica liberal de tantos teólogos cristianos, tomamos lo dicho precisamente por un judío, el finado David Flusser: “Lamentablemente, no hay manera de ayudar a quienes no entienden estos asuntos más profundamente y que ignoran que entre el cielo y la tierra existen cosas que la sabiduría académica no puede siquiera concebir”. 

Los sabios contempladores del Zodíaco inquirían sobre el nacimiento del “rey de los judíos”. Los letrados y escribas de Herodes se refirieron a Belén como lugar del nacimiento del Mesías rey, citando la profecía de Miqueas 5. ¿Existe una relación en el Antiguo Testamento para este fenómeno astral? Veamos algunas consideraciones al respecto.

En el A.T. se relaciona la venida del Mesías con la aparición de una estrella: “Lo veo, pero no cerca; una estrella saldrá de Jacob, y un cetro se levantará de Israel” (Números 24:13-17). Los judíos interpretaban esto como una referencia al Mesías. Fue el famoso Rabí Akiva quien apeló a este pasaje en la rebelión patriótica de 132-135 d.C., cuando proclamó a Simón Bar Kojba (“hijo de la estrella”) como el mesías libertador esperado. También tenemos el caso del falso mesías que revolucionó Europa, llamado Shabbatai Tsevi; y esto fue en parte por el hecho de que su primer nombre “Shabbatai” significa “Saturno”. 

Los fenómenos? zodiacales siempre cautivaron las mentes más lúcidas en Oriente. Fue precisamente en la India en donde se estableció el calendario kali Yuga, cuando el 17 de Febrero del año 3102 a.C. ocurrió una conjunción de Júpiter y Saturno junto con otros tres planetas menores del zodíaco. Los chinos observaron una conjunción de planetas en la constelación de Piscis y un eclipse total simultáneo del sol, iniciando su propio calendario desde esa fecha, el 29 de Enero de 2449 a.C. Sobre el 3000 a.C. los egipcios también hicieron su propio calendario en el que la duración del año se calculó en 365 días, sabiendo que se quedaba corta en sólo 6 horas. 

Fue Johannes Kepler (1603), el “padre de la astronomía occidental” quien sugirió que el relato evangélico se refiere a una “conjuntio magna” o “gran conjunción” ocurrida con Júpiter y Saturno en Piscis, como ya mencionamos anteriormente. El vio ascender súbitamente desde su telescopio a una “nueva estrella particularmente brillante y de color extraño entre Júpiter y Saturno, que muy pronto desapareció”. Esto es conocido entre los astrónomos como “ascenso”; y es eso precisamente lo que el texto griego de Mateo 2:2 cuando dice que la estrella fue vista ?”en el oriente”, EN TE ANATOLE, literalmente “en su ascenso”. Los escritos históricos nos cuentan cómo Mesopotamia en aquél tiempo era uno de los centros culturales judíos de mayor influencia. También sabemos que los reyes de Yemen en el extremo de la península arábica, practicaron el Judaísmo desde el 120 a.C. hasta el siglo VI d.C. Sabemos, gracias a los Rollos del Mar Muerto, que la expectación mesiánica de esa época era grandísima y muchos esperaban la “consolación de Israel” y la “redención de Jerusalén” (cf. Lucas 2).? 

Es el célebre erudito e historiador Alfred Edersheim quien se refiere al Rabí Yitshac Yehudá Abrabanel (España,1437-1508) el cual escribió que la conjunción de Saturno y Júpiter en Piscis tenía, y tiene, un especial significado para Israel, y sostenía que tres años antes del nacimiento de Moisés se presentó una conjunción similar para anunciar la primera liberación del pueblo hebreo… y que, tanto el nacimiento del Mesías como la redención final de Israel serían presagiados por fenómenos paralelos. Edersheim señala que R. Abrabanel cometió errores de cálculo respecto a Moisés, pero admite que se basa en una tradición judía muy antigua. Refiriéndose a una colección de Midrashim, se menciona una Hagadá sobre el Mesías ?en donde se dice que “aparecerá una estrella en el oriente, y será la estrella del Mesías”. Es muy llamativo que en?esta colección midrásica, en los llamados “Misterios de R. Simón hijo de Johai”, podemos leer que una Estrella en el Oriente había de aparecer dos años antes del nacimiento del Mesías. Pero como aclara Edersheim” estos dos años antes del nacimiento de Cristo, que según hemos calculado, ocurrió en diciembre 749 A.U.C. (ab urbe condita,?desde la fundación de Roma en 753 a.C.). Es decir, 5 años antes de nuestra era, nos coloca en el 747 A.U.C. o 7 años antes de Cristo, cuando?la estrella debía aparecer en el Oriente. Esta conjunción la reconocen todos los astrónomos. Esa conjunción se presenta cada 800 años, ocurriendo no menos de tres veces en el año 747 A.U.C. o sea, dos años antes del nacimiento de Jesús (en mayo, octubre y diciembre). El hallazgo arqueológico de una tabla astronómica del siglo I a.C. muestra un catálogo de movimientos planetarios en donde se menciona la conjunción de Júpiter y Saturno en el 7 a.C. 

En los textos cuneiformes descubiertos en la antigua Torre de Zippar, Babilonia, se predicen los movimientos de los cuerpos celestes en el año 7 a.C. Por cinco veces se hace mención de “Mulu-Babar u kaiwanu-ina Zippati”: “Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis”. Cuando el monje escita?Dionisio el Menor (por el 525 d.C.) estableció el comienzo de la era cristiana, cometió el error -comprensible- de 5 a 7 años, ya que carecía de la información que hoy día tenemos.? 

IDENTIFICACIONES ESTELARES Y PLANETARIAS.- Las constelaciones del zodiaco se identificaban generalmente con diversos pueblos y naciones. PISCIS, por ejemplo, es considerada la constelación representativa de ISRAEL?(también a Siria, aunque, en mi opinión, es parte del “gran Israel” prometido a Abraham). Esta constelación de “los peces cruzados” siempre revela los últimos tiempos escatológicos. El planeta SATURNO se asocia con la tierra y el pueblo de Israel (en la astrología babilónica), mientras que JÚPITER era considerado el planeta Rey que apuntaba a una Edad de Oro. Por tanto, cuando estos dos grandes planetas se conjuntaron en Piscis, era señal cierta que el Gobernante de los Últimos Tiempos había nacido o aparecido en ISRAEL. Las tablas de arcilla de Zippar eran utilizadas como astro calendarios portátiles, por lo que es probable que los “sabios-magos” la llevaran consigo en su viaje a la tierra de los judíos. Esta conjunctio magna duró nueve meses. En la primera fase del 12 de Abril a principios de Junio, los planetas se?acercaban gradualmente uno al otro. Una nueva conjunción comenzó a mediados de Julio, fusionando en una enorme y brillante estrella durante diez días en las primeras semanas de Octubre, con la probabilidad de que el día 3 de ese mes alcanzara su mayor brillantez; era el Día de Yom Kipur, o de la Expiación nacional de Israel. La tercera fase, cuando los dos planetas se alejan uno del otro, comenzó a mediados de Noviembre, prolongándose hasta principios de Diciembre. Después de esto, a principios de Enero, MARTE, el enemigo mortal de los judíos, se acercó a ambos. Esto bien pudiera presagiar la persecución del pequeño Yeshúa de Betlejem, el niño Jesús. 

No es de extrañar que este fenómeno repetitivo llamara la atención de los sabios? e hicieran su viaje a la Tierra Santa. Divisando desde Jerusalén, la estrella se veía en el cielo hacia el sur, en dirección de Belén. Cuando tomaron el camino de la llanura, bien pudieron ver la estrella posándose sobre la casita en lo alto de una elevada loma. 

Existe la posibilidad, tal como creía nuestro querido hermano Branham, de que Jesús naciera en el mes de Abril. Y esto resulta de que el año 7 a.C. tuvo una importancia astrológica mayor por el hecho de que en Primavera (Marzo-Abril-Mayo) de ese año, JÚPITER hizo conjunción con VENUS, considerado el patrón de Roma, al que se creía que le daba suerte. Siendo que en primavera se da la primera parida de los corderos en Israel, es lógico el pensamiento místico, pero también profético, de que “El Cordero de Dios” naciera en esa estación sinónima de vida y resurrección. Fue cuando se alinearon esos tres grandes planetas tan representativos, que apareció “la Estrella de Jacob” que profetizara Balaam. La soberanía divina presente en Su creación se hace patente, ya no sólo en los profetas, los ángeles y las visiones, sino en Su cosmos, en los mundos creados por el Eterno, como está escrito, “los cielos CUENTAN la gloria de Dios, y el firmamento ANUNCIA la obra de sus manos”. (SALMO 19:1). 

     Hasta aquí, terminamos esa labor que me propuse de informar y desarrollar este gran tema de los misterios del Señor que contienen las constelaciones. Usted puede seguir estudiando y profundizando en este tema, y para ello le sugiero que consiga la literatura que más abajo le muestro en la bibliografía. Es corta, pero creo que suficiente para su conocimiento y bendición que sólo el Padre nos puede conceder, pues como está escrito, “sólo la bendición del Señor es la que prospera” nuestras vidas. Dios les bendiga. Shalom. 

 

 

Bibliografía

El Testimonio de las Estrellas, E.W. Bullinger (es el texto principal de información que he sintetizado). 

El Mesías en el Nuevo Testamento a la luz de los escritos rabínicos, Risto Santala. 

Comentario Bíblico Histórico, Alfred Edersheim. 

El Templo, Alfred Edersheim. 

Escrito en las Rocas, Robert Schoc. 

Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, Ed. 2003. 

Enciclopedia de la Biblia -6 Tomos-. Ed. Garriga, 1964. 

Diferentes versiones de la Biblia (principalmente Reina-Valera, 1909). 

 

 

Evangelista: Enrique López Celdrán

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