CARACT ORGANIZACIONES

SECTARIAS “CRISTIANAS”

 

Desde el campo de la sociología se ha discutido mucho para definir el término “secta”. Las definiciones no son determinantes, si consideramos que la ortodoxia como la heterodoxia son cuestiones subjetivas. El término “Confesión” es utilizado hacia el 1658 feb4274796d93ff716e9650163a77fb8_Genericpara distinguir los Credos o perspectivas diferentes entre los cristianos. Con el tiempo la palabra “denominación” suplanta a la palabra “confesión”, mientras que la terminología “iglesia” es mucho más universalista: las “fronteras” las pone cada uno de nosotros. En el desarrollo histórico de la Iglesia Cristiana, surgió pronto la herejía sectaria. Pero habría que esperar a que surgiera la Reforma Protestante para escuchar con más fuerza el término “secta”. Podríamos pues definir una secta como todo grupo religioso que difiere de la norma y creencia de los grupos que definen la norma general y mayoritaria en nuestra cultura. Por lo tanto, la secta siempre es de carácter minoritario y están sujetas a una regla y/o líder. Sería otro estudio el saber de las razones de la existencia de las sectas, y por qué suelen tener éxito allí donde las iglesias tradicionales fracasan; en otro momento analizaremos estas cuestiones, así como la responsabilidad práctica que tenemos los cristianos bíblicos.

Vayamos pues ahora a enumerar algunos rasgos característicos de toda organización sectaria, aunque se denominen “cristianas”:

1.- La secta se ve a sí misma como la única y verdadera iglesia, excluyendo a todas las demás denominaciones e iglesias. Su enseñanza es exclusivista procurando que todos los creyentes abandonen sus iglesias y vengan a formar parte de su organización. En su a66santiagordenodada lucha contra los demás ministros y ministerios, y aunque pretendan no ser “denominacionalistas”, en la realidad muestran ser más “denominacionalistas” y excluyentes. 2.- La secta cristiana suele proclamar su “fe en Jesucristo” y además en alguien o en algo más. Suelen poner una suprema lealtad en un “líder”, o quizá en la misma comunidad, divinizando esa dependencia, incluso en su vestimenta, culto o rituales. 3.- La secta hace depositar la fe en un “líder” con fuerte personalidad, ya sea hombre o mujer, con características de “gurú”. Estos siempre recibirán revelaciones especiales, y de tal manera son encumbrados e idolatrados, que prácticamente conocer al líder es como conocer al Señor mismo. Claro que, su pretendida inefabilidad dará también como resultado muchas deserciones y desengaños de seguidores que, lamentablemente, será ya muy difícil recuperarlos para la fe cristiana. 4.- Aunque la secta acepta la Biblia como Palabra de Dios, en la praxis sólo la interpretación, aplicación y revelación del supremo “líder” tendrán una autoridad superior a la Biblia, ya que el líder carismático tiene la ortodoxa interpretación de las mismas. El discurso suele imponer normas de vida que el “líder” y sus secuaces no pretenden cumplir. 5.- La secta niega o minimiza la salvación del pecador por medio de la fe dependiendo de la gracia y de la misericordia divina. Aunque sea de forma encubierta y sutil, la secta siempre quiere añadir algún mérito personal humano al sacrificio de Jesús en la cruz. 6. La secta es extraordinariamente dogmática en su visión escatológica, y de manera más o menos encubierta enseña que su organización es parte muy relevante del cumplimiento de las profecías del final de los tiempos. 7.- La secta suele inducir e incluso obligar a sus devotos a abandonar sus casas y familias, para incorporarlas al patrimonio de la organización, desapareciendo entonces la libertad de vidas y haciendas, se controlará el uso del dinero, la planificación familiar y el lugar de residencia. Las más extremas suelen demandar a sus adeptos toda ruptura con lazos familiares y amistosos. 8.- La secta 41165-0000siempre emplea un sutil poder de abuso espiritual y de manipulación mental. Se controlan los sentimientos de culpabilidad e inferioridad, además de una insuficiente alimentación, falta de actividades lúdicas y reducción de las horas de sueño. Naturalmente esto no es aplicable a “los líderes”, por cuanto la doble moral y la ética situacional son tónicas generales del sectarismo. 9.- La secta está siempre estructurada en forma piramidal, sin que las bases tengan participación alguna en la toma de decisiones. Estas son siempre y sin excepción controladas por el “líder”. 10.- En la secta no hay lugar al diálogo. El libre pensamiento siempre es condenado como “mal espíritu” y “rebelión”.

Hasta aquí llegamos a una parte del estudio sobre las sectas y sus rasgos de comportamiento en que suelen distinguirse. En otra ocasión -D.m.- seguiremos desarrollando este importante tema, que nos lleva a consideraciones sociales, espirituales y teológicas. Hasta entonces, Dios les bendiga, Shalom.

 

 

Evangelista, Enrique López Celdrán.

 

 

 

 

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